Los padres de una navegante de 16 años que está a la deriva y espera su rescate este sábado en el océano Indico se defendieron de las críticas por aprobar el intrépido intento de su hija de batir un récord dando la vuelta al mundo en solitario en un velero.
La joven pero experimentada navegante aguarda en su velero que un buque francés la rescate, probablemente este sábado.
Abigail Sunderland, conocida como Abby, es el centro de un gran operativo de rescate internacional desde el jueves, cuando su velero "Wild Eyes" ("Ojos Salvajes") de 12 metros de eslora perdiera el mástil por olas inmensas que dejaron la la deriva.
Los peores temores sobre su suerte surgieron después de perder contacto con sus padres por teléfono satelital. Una hora después los servicios de guardacostas de la isla de la Reunión y Australia recibieron señales de alarma desde una zona ubicada en las tierras australes y antárticas francesas.
A 3.000 km al sudeste de la isla de la Reunión, en una zona nada frecuentada por barcos, Abby Sunderland habría activado manualmente las balizas para dar señales de que algo había salido mal, indicaron las autoridades.
La niña proviene de una familia de navegantes residenciada en el suburbio de Los Angeles, Thousand Oaks.
"Es un alivio inmenso. Estamos locos de alegría al saber que Abigail está sana y salva", declaró su padre, Laurence Sunderland, a CNN acompañado de su esposa y su hijo Zac, de 17 años, quien completó en julio de 2009 la vuelta al mundo en solitario en su velero.
La familia obtuvo información sobre Abby tras el sobrevuelo de un avión Airbus Quantas, al que le costó más de cinco horas llegar a la zona desde Perth.
"Era apenas un punto en el océano, ella estaba en la parte de atrás, y era muy difícil de ver", explicó el portavoz de la agencia australiana de emergencia FESA, Chris Lawson, en una descripción de la operación del viernes publicada en el blog de Abby Sunderland.
"El barco flota sin mástil, lo que probablemente quiere decir que pasó bajo una fuerte ola. Ha hecho saber que se encuentra bien. Tiene para comer y beber y hace funcionar su radiador para mantenerse caliente".
Un buque francés desviado de su ruta espera llegar el sábado a la zona donde se encuentra Sunderland.
La joven zarpó de California en enero en medio de críticas por parte de expertos marítimos que consideraron su itinerario muy arriesgado, en particular la travesía por el océano Indico en pleno invierno austral.
Desde el jueves, comentaristas de televisión y en otros medios no escatiman en adjetivos para enjuiciar a los padres, que se defendieron de las críticas.
"¿Cuántos adolescentes mueren en accidentes de vehículos cada año?", se preguntó Laurence Sunderland en una entrevista en ABC. "¿Deberíamos prohibirles manejar un auto?".
"El hecho es que adolescentes, adultos jóvenes o personas de mediana edad, han sido parte de muchos rescates", dijo el padre a la cadena NBC.
"¿Tendríamos que decir que no debió haber ido y que nadie debería ir allá ni navegar porque pueden enfrentar golpes duros y a veces se necesita ser rescatados? Pues no lo creo".
Los Sunderland insistieron en que Abby es una navegante experta y que demostró que "es capaz de lidiar con esto". Agregaron que la joven está de buen ánimo en este océano con olas de más de 30 metros.
Su madre, Marianne Sunderland, indicó que la familia trató de minimizar los riesgos apoyándose en un equipo que vigila el periplo. Pero ahora duda de que su hija vuelva a intentar algo semejante en el futuro.
"(A Abby) le encanta el velero. No creo que intente algo de esta magnitud otra vez, pero estoy segura que volverá al mar algún día".
Ian Kiernan, un australiano experto navegador criticó la hazaña: "No sé qué está haciendo en el oceáno a los 16 años en medio del invierno. Es muy temerario", dijo.
Abby Sunderland regresaba a casa sabiendo que no marcaría ningún récord, después de que el 15 de mayo la australiana Jessica Watson, de 16 años, completase en 210 días una vuelta al mundo también en solitario.
© ANP/AFP

















