No hay "ninguna posibilidad" de que el gobierno chino autorice que Chen Guangcheng abandone China porque se crearía un peligroso precedente, consideró el jueves el "padre" de la disidencia china, Wei Jingsheng, desde su exilio en Washington.
Durante una entrevista telefónica con AFP, Wei, refugiado en Estados Unidos desde 1997 después de pasar 18 años en las cárceles chinas, considera que la diplomacia estadounidense actuó con ligereza el miércoles cuando dejó salir de su embajada en Pekín al disidente, quién se había refugiado allí durante seis días.
"Ahora la situación es mucho más difícil: Chen Guangcheng ya no está bajo la protección del gobierno de Estados Unidos y no hay ninguna posibilidad de que el gobierno chino lo deje ir", afirmó Wei Jingsheng.
Estados Unidos explicó que el famoso opositor ciego, de 40 años, había aceptado abandonar la embajada después de obtener garantías sobre su seguridad por parte del régimen chino. Pero el disidente, que ha denunciado las esterilizaciones forzadas, hizo saber después a la prensa que temía por su seguridad y que era su deseo salir del país.
Este desenlace es inaceptable para Pekín, considera Wei, porque "crearía un precedente a ojos del gobierno chino, esto significaría que acepta que cualquier disidente pueda irse al exilio después de golpear la puerta de una embajada y equivaldría a aceptar una injerencia estadounidense en los asuntos chinos", explicó.
"Creo que el gobierno estadounidense cometió un grave error al dejar salir a Chen Guangcheng de la embajada. No debió confiar tan rápidamente en el gobierno chino y tendría que haber obtenido garantías por escrito. Con su forma de actuar puso a Chen en peligro", aseguró Wei.
El opositor observó que el caso Chen llegaba en un momento "crítico" para China, meses antes de la transición política entre la generación del presidente Hu Jintao y la siguiente, encabezada por el vice presidente Xi Jinping.
La purga reciente de Bo Xilai, antigua estrella ascendente del Partido Comunista en el poder, constituyó el mayor cambio en la cúspide del régimen en los últimos veinte años.
"Hay muchas opiniones diferentes en el seno del régimen", explicó el opositor en el exilio. Hu Jintao y su primer ministro Wen Jiabao "podría estar dispuesto a dejar ir a Chen Guangcheng para salir del problema, pero otros dirigentes no tienen la misma opinión".
El vice presidente Jiabao, quien se ha pronunciado varias veces a favor de la democracia, "ha sido ya acusado de ser un traidor" por ciertos sectores. "Si acepta las demandas de Estados Unidos dirán que capituló frente a los extranjeros".
El disidente Jingsheng, de 61 años, es un ex electricista del zoológico de Pekín considerado como el padre de la disidencia china por su papel en las manifestaciones en pro de la libertad en 1979.
© ANP/AFP














