El Tribunal Superior de Bogotá acogió el pedido de detención preventiva contra Andrés Felipe Arias, ex ministro de Agricultura en el gobierno del ex presidente Alvaro Uribe, acusado por la Fiscalía en un caso de corrupción, informó una fuente judicial este martes.
Arias, de 38 años, será trasladado de inmediato a la cárcel La Picota, en Bogotá, donde permanecerá recluido mientras se adelanta el juicio en su contra, de acuerdo con la decisión tomada por el magistrdo Orlando Fierro en una audiencia pública.
"El riesgo que él (Arias) representa para la comunidad ya ha sido debidamente considerado", señaló Fierro.
El magistrdo estimó "indispensable la restricción de la libertad de locomoción (que) le impide a una persona desviar o impedir la eficaz y recta impartición de justicia o afectar bienes jurídicos".
Esta decisión, "la acatamos y la cumplimos", dijo a la prensa el abogado defensor, Jorge Aníbal Gómez, quien aseguró que no apelará.
La fiscal general Viviane Morales se mostró satisfecha con la decisión y sotuvo que "es el resultado de un trabajo serio, objetivo y comprometido con el país que adelantaba un equipo muy serio de la Fiscalía por más de año y medio".
Arias fue imputado por peculado a favor de terceros en el manejo de un programa de subsidios no reembolsables para campesinos, cuyos fondos fueron desviados y entregados a ricos terratenientes que luego le apoyaron en su intención de ser candidato presidencial en las elecciones de 2010.
El escándalo fue denunciado por la prensa en 2009. Según las primeras indagaciones, del programa de subsidios se beneficiaron también reinas de belleza, narcotraficantes y miembros de grupos armados ilegales.
Además, la Fiscalía había señalado que recientemente, Arias sostuvo extensas reuniones con otros ex funcionarios implicados en el caso y en detención preventiva, que desde entonces se han abstenido de declarar ante la justicia.
El ex ministro ya había sido sancionado el 19 de julio por la Procuraduría (justicia administrativa) con una inhabilitación por 16 años para ejercer cargos públicos, debido al mismo caso.
Esa es la sanción más severa impuesta hasta ahora a algún alto funcionario del gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010).
Entonces, Arias dijo que acataba "con tranquilidad y humildad" la sanción administrativa, pero que no la compartía.
"La trampa de unos pocos particulares no puede ser mérito para sancionar a un ministro y un equipo honrado", aseveró en aquel momento.
Arias, considerado uno de los hombres más cercanos y leales a Uribe, intentó sin éxito ser el candidato del Partido Conservador a las elecciones presidenciales, que ganó el actual mandatario Juan Manuel Santos.
Santos también se desempeñó como ministro de Uribe, en la cartera de Defensa, entre 2006 y 2009.
Al asumir la presidencia, en agosto de 2010, Santos nombró a Arias como su embajador en Roma, en reemplazo de Sabas Pretelt, quien era requerido en ese momento por la justicia colombiana en una investigación por la entrega de dádivas oficiales a congresistas a cambio de apoyo a la reelección de Uribe.
Pero ante la polémica que generó esa designación, el ex ministro de Agricultura declinó el ofrecimiento y anunció que permanecería en Colombia para atender los pedidos de la justicia.
© ANP/AFP

















