Trípoli (Agencias - RNW) - El gobierno de transición en Libia no controla bien a los grupos armados en el país. La Organización de las Naciones Unidas alerta ante una escalada de la violencia.
A comienzos de esta semana murieron cuatro personas en Bani Walid en el levantamiento armado protagonizado por la población local. Los habitantes tomaron el control de la ciudad que, entretanto, ha vuelto a manos del gobierno central en Trípoli.
Asimismo la ONU ha expresado su preocupación por el gran número de prisiones que están bajo el mando de antiguos combatientes y no del gobierno. Miles de seguidores de Muamar Gadafi se encuentran encarcelados en prisiones clandestinas comandadas por grupos radicales. Según aseguran algunas fuentes, los detenidos son torturados. La ONU exhortó a los rebeldes a traspasar el control de las cárceles a las autoridades nacionales.



















