Santiago (RNW) - El obispo chileno, Alejandro Goic, defendió el pedido de indulto que fue entregado al presidente Sebastián Piñera.
El prelado católico aclaró que la propuesta no implica un indulto generalizado sino el estudio de cada caso en particular y agregó que quedan excluidos de ese beneficio los crímenes de lesa humanidad. Asimismo reiteró que los grados subalternos pudieron haber obrado en virtud de la obediencia debida.
La inciativa eclesiástica generó la repulsa de los organismos de derechos humanos, de la oposición de centroizquierda y de la Corte Suprema de Justicia.
Se espera que Piñera se pronuncie el próximo domingo sobre este pedido.
En Chile hay 700 militares procesados por violaciones a los derechos humanos y sólo unos 60 encarcelados. Durante la dictadura de Pinochet se calcula que unas 3.000 personas fueron asesinadas y cerca de 50.000 sufrieron torturas.

























