GUATEMALA (AFP) - El nuevo jefe de una comisión de la ONU contra la impunidad en Guatemala, el costarricense Francisco Dall'Anese pidió apoyo total para derrotar ese Flagelo en este país centroamericano, antes de asumir el cargo a la prensa local.
"Si el trabajo de la Comisión no es acogido en el Congreso guatemalteco y en sus tribunales, serán esas instituciones las que reciban los resultados. La Comisión está apoyando a Guatemala, y creo que eso está bien encaminado", afirmó el sustituto del español Carlos Castresana al mando de la comisión al diario Prensa Libre.
Dall'Anese, que asumirá el cargo la próxima semana de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), afirmó haber dialogado con Castresana en Costa Rica para ponerse al tanto de la situación.
"Ya yo estoy más o menos al tanto del trabajo de la comisión y los resultados obtenidos, pero quiero tener detalles, y voy a dedicar cuatro días para conocer cada documento sobre cada logro y cada actividad que realiza la Cicig", detalló Dall'Anese al rotativo.
Después de la vista, el nuevo comisionado del ente internacional viajará a Nueva York para asumir oficialmente el cargo, y luego volará a la Ciudad de Guatemala, en una fecha que aún no se ha fijado.
Castresana, que estuvo a cargo de la Comisión desde setiembre de 2007, renunció el pasado 7 de junio pasado al denunciar ataques sistemáticos en su contra y de la entidad. Dall'Anese fue nombrado por la secretaría general de la ONU días después.
"En estos meses tendremos que priorizar el trabajo, de manera que el paso de la Cicig no se convierta en un paréntesis en la historia de Guatemala, sino que realmente deje una impronta que provoque un cambio en el mediano y largo plazo en la administración de justicia", afirmó el ex fiscal costarricense.
La Cicig es una instancia sin precedentes en la ONU que fue creada en diciembre de 2006 para sanear el corrupto sistema judicial guatemalteco y desmantelar los aparatos clandestinos que operan dentro del Estado.
Su mandato concluye en setiembre de 2011, aunque puede ser prorrogado por otros dos años de mutuo acuerdo entre la ONU y el gobierno guatemalteco.




















