Un grupo de seis mujeres están acusadas de provocar que una turba de 500 personas linchara la noche del viernes en un barrio pobre de México a tres hombres que terminaron calcinados, tras acusarlos de intentar secuestrar a un joven, informaron autoridades. Las investigaciones apuntan a "un grupo de seis mujeres como quienes incitaron a pobladores del lugar a linchar a tres hombres, a quienes les prendieron fuego", informó en un comunicado la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, colindante con la capital mexicana, donde ocurrió el hecho.
Todo se originó cuando las víctimas circulaban en una camioneta en el pueblo de San Mateo Huitzilzingo -de unos 14.000 habitantes-, del municipio de Chalco, y fueron detectados por las mujeres detenidas, que habrían comenzado a esparcir el rumor de que "pretendían privar de la libertad y de la vida a un menor de edad, hijo de un vecino del poblado".
La información del linchamiento se dio a conocer en el correr de este sábado. Inicialmente las versiones periodísticas indicaban que las víctimas habían sido acusadas de intentar secuestrar a dos jóvenes.
"Los testimonios señalan directamente que Otilia Rosales Palomar (de 42 años), comenzó a gritar '¡Justicia, justicia, son secuestradores!', lo que movilizó a los pobladores de la zona, quienes hicieron sonar las campanas de la iglesia del pueblo de Huitzilzingo para formar la turba y tomar justicia por sus manos", explicó el Procurador del Estado de México, Alfredo Castillo.
Un grupo de policías detuvo entonces a los tres hombres y los trasladó a la delegación policiaca, de donde fueron sacados por la multitud enardecida, añadió Castillo en conferencia de prensa.
Los uniformados sólo pudieron rescatar a uno de los tres hombres que falleció la mañana del sábado en un hospital público.
En total, 23 personas han sido detenidas por el linchamiento de los tres hombres de entre 20 y 25 años que aún no han sido identificados, añadió.
La fiscalía del Estado de México condenó el linchamiento y dijo que no permitirá que nadie haga "justicia por su propia mano".
En 2004, México se conmocionó con las imágenes de una multitud enfurecida en la capital que linchó y quemó a dos policías y lesionó gravemente a otro por sospechar que eran integrantes de una banda de secuestradores.
Después las autoridades informaron que los policías filmaban a las personas que estaban afuera de una primaria del barrio popular de Tláhuac como parte de una investigación encubierta sobre narcotráfico al menudeo.
La policía de la Ciudad de México, dirigida entonces por el actual alcalde izquierdista de la capital mexicana, Marcelo Ebrard, argumentó que sus refuerzos no lograron llegar a esa localidad a tiempo para evitar el linchamiento de los policías por la dificultad del camino.

























