Once soldados y un civil murieron este miércoles en una emboscada de la guerrilla comunista en el norte de Filipinas, indicó un portavoz militar.
Un convoy del ejército de tres vehículos que acompañaba a un alto responsable fue atacado por unos rebeldes del Ejército del Nuevo Pueblo (NPA), declaró a la AFP el coronel Loreto Magudayao, que precisó que el alto cargo militar sobrevivió. "Once soldados, incluido un oficial, y un civil que viajaba con ellos, murieron", declaró Loreta Magudayao.
El objetivo de este ataque era aparentemente el comandante del batallón local, el teniente-coronel Eugenio Batara.
"Se trata de uno de los ataques más audaces del NPA en la región de los últimos años", dijo.
El NPA es la unidad combatiente del partido comunista de Filipinas, en rebelión desde 1969, una de las guerrillas comunistas más antiguas de Asia.
El gobierno había afirmado en 2011 haber acabado con el grueso de sus tropas en las regiones montañosas del norte, gracias a los éxitos militares y a un trabajo de fondo con los habitantes de la zona con el objetivo de alejarlos de este movimiento.
El NPA cuenta ahora con unos 4.000 combatientes, frente a más de 25.000 en los años 80. Se financia y se arma practicando la extorsión y el ataque de los puestos aislados de la policía y del ejército.
Unas conversaciones de alto el fuego se iniciaron con el gobierno pero fueron suspendidas en 2011, tras el rechazo por parte de Manila de liberar a los rebeldes encarcelados. La guerrilla ha prometido desde entonces intensificar su acción contra el ejército y las instalaciones del gobierno.
© ANP/AFP














