LA PAZ (AFP) - El presidente Evo Morales pidió este sábado a Perú que expulse a un ex gobernador juzgado en Bolivia acusado de corrupción, llamando a que "no se convierta en un refugio de delincuentes bolivianos que tienen deudas con la justicia".
En el caso del ex gobernador de La Paz, Luis Alberto Valle, detenido hace una semana en Lima por permanencia ilegal, "judicialmente, no hay otro camino que la expulsión en frontera para que sea detenido por la Policía y entregado a las autoridades nacionales", dijo Morales.
"Así como hace Bolivia con ciudadanos peruanos que ingresan ilegalmente al país que son deportados a su país, lo mismo debería pasar con Valle", dijo Morales en rueda de prensa en el aeropuerto de La Paz, al volver de una visita a Corea del Sur, donde concretó proyectos para explotar litio boliviano.
Bolivia se rehúsa a solicitar la extradición de Valle, como pretende la justicia peruana, porque un proceso de ese tipo "serviría como un mecanismo de protección a personas que cometieron delitos, por lo que no corresponde", explicó Morales.
En tal sentido "solicito respetuosamente al gobierno peruano que disponga la deportación de Valle a una zona fronteriza con Bolivia para que sea detenido por los delitos que cometió", agregó.
Valle, acusado de infligir daños al estado por 17 millones de dólares, fue prefecto (gobernador) de La Paz entre 1997 y 1999, durante el segundo mandato de su suegro, Hugo Banzer (1971-1978, de facto) y (1997-2001, constitucional).
"No corresponde la extradición, sino la deportación o expulsión porque Valle ingresó a Perú en forma ilegal en abril de 2009 al huir de la justicia boliviana", insistió Morales.
El incidente ocurre en momentos en que Perú y Bolivia intentan recomponer relaciones tras fuertes desencuentros a raíz de que el gobierno peruano dio refugio a tres ministros del ex presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada, acusados de varios delitos, entre ellos el de genocidio por una matanza en 2003.
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