La anunciada reanudación de las negociaciones directas entre israelíes y palestinos permite a Barack Obama cosechar un bienvenido éxito, pese a que aún es prematuro sacar conclusiones en un asunto que ha desgastado a generaciones de diplomáticos, estimaron expertos.
"Tenemos muchas esperanzas" en cuanto a la posibilidad de ver a las dos partes acordar finalmente las formas para una paz duradera, afirmó el viernes el consejero sobre antiterrorismo del presidente estadounidense, John Brennan, desde la isla Martha's Vineyard (noreste), donde Obama pasa sus vacaciones.
"Nos comprometemos en este proceso con el sentimiento que estas negociaciones pueden ser exitosas", precisó Brennan, tras el anuncio de la reanudación de conversaciones directas entre israelíes y palestinos a partir del 2 de setiembre en Washington, con el fin de lograr el objetivo en un año.
Es un evidente éxito diplomático para Obama, que tiene a la resolución del conflicto israelo-palestino como una de las metas de su presidencia.
El balance de Obama en política exterior, al acercarse a la mitad de su mandato, no es menor: el voto de nuevas sanciones de la ONU contra Irán, mejoramiento de relaciones con Moscú, compromiso reforzado en Asia, iniciativas hacia el mundo musulmán y contra la proliferación nuclear, entre otros.
Este activismo diplomático recibió sus frutos a fines de 2009 con un Nobel de la Paz para Obama, quien dijo tener la impresión de no haber hecho méritos para el galardón, pero que lo aceptó como "un llamado a la acción".
Lograr una resolución del conflicto israelo-palestino concedería a Obama prestigio y un peso más que considerable en ese balance de política exterior.
Pero el simple hecho de que Obama haya necesitado presionar durante un año y medio a las partes para que regresaran al mismo punto alcanzado en Oslo hace 17 años, da una idea de la tarea hercúlea que le espera.
La secretaria de Estado Hillary Clinton, al anunciar la reanudación de las negociaciones, apenas mencionó los difíciles asuntos que tienen por delante.
La meta es "resolver todos los asuntos (...) que consideramos pueden ser solucionados en el transcurso de un año", dijo Clinton, en alusión a temas como los límites de un futuro Estado palestino, el estatus de los refugiados palestinos y el futuro de Jerusalén.
"Hay muchos asuntos no resueltos", señaló Brennan.
Fijar objetivos también conlleva peligros. La 'hoja de ruta', el plan de paz de 2003 impulsado por el predecesor de Obama, George W. Bush, preveía la creación de un Estado Palestino... en 2005.
Los acontecimientos pasados revelan que las conversaciones de paz están a merced de la violencia en el terreno: Brennan dijo que espera que las partes permanezcan en la mesa de negociaciones "más allá de las palabra e incluso de los actos de organizaciones extremistas o grupos de activistas".
"Es muy pronto para calificar el relanzamiento de las negociaciones directas como un avance", estimó Thomas Mann, experto en ciencias políticas de la Brookings Institucion de Washington.
"Es un pequeño paso, aunque un paso esencial para resolver un problema increíblemente difícil", agregó en declaraciones a la AFP.
Más escéptico, Stephen Walt, profesor de la Universidad de Harvard, afirmó en la revista Foreign Policy que las conversaciones directas no son más que una ilusión, dadas las posiciones divergentes de israelíes y palestinos, y la falta de voluntad de Obama, según él, de presionar realmente al gobierno de Israel para obtener concesiones.
"Lo único que convencerá a los observadores de que la política estadounidense ha cambiado son resultados tangibles. Una nueva serie de conversaciones sin resultados no hará más que reforzar la percepción de la impotencia de Estados Unidos" para resolver este asunto, afirmó Walt.
© ANP/AFP


















Deseo sinceramente que el reinicio de las conversaciones Palestino-Israeli,lleguen a buén término.Como bién se dice la consecusión de un bién en este caso la PAZ,significa mucho esfuerzo y constancia.Esperemos y rezaremos para que asi sea.