La administración del Vaticano vive las últimas semanas en un clima de tensión con intrigas de fondo y presuntas luchas palaciegas, que incluyen rumores, filtraciones y desmentidos sobre mala gestión, o "primicias" sobre un seudo complot para asesinar a Benedicto XVI.
La última reacción en fecha se produjo este mismo viernes cuando el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, calificó de "delirante" un documento secreto en alemán según el cual el papa Benedicto XVI podría ser asesinado en los próximos meses, escrito revelado por el periódico Il Fatto Quotidiano.
El cardenal Romeo desmintió luego personalmente las afirmaciones que le atribuye el texto, declarándolo "carente de fundamento". El documento agrega un elemento perturbador, luego de evocar el complot de forma totalmente vaga, el despacho ultrasecreto se detiene en las luchas de poder en el Vaticano.
El Vaticano reconoció la autenticidad de estas cartas pero criticó una difamación y una "desinformación" de la prensa que deja creer que la administración vaticana estaría profundamente corrompida y dividida.
Algunos medios de prensa mantienen relaciones privilegiadas, incluso amistosas, con miembros italianos de la Curia que pueden decidir de vez en cuando filtrar informaciones con el objetivo de favorecer a una personalidad o clan en particular.

























