México (Agencias/RNW) - El gobierno mexicano anunció la adopción de nuevos protocolos que regulen el uso de la fuerza pública y dan garantías a los detenidos.
Las medidas son necesarias debido a la gran cantidad de denuncias de violaciones a los derechos humanos y al excesivo uso de la fuerza en la lucha contra el crimen.
Con las normas se pretende dar a las fuerzas federales mejores instrumentos para garantizar los derechos de las víctimas y de los inculpados. Así lo declaró el presidente mexicano, Felipe Calderón.
En cuanto a la detención de presuntos delincuentes, la norma establece que se les informe de sus derechos, certificar su salud e inmediatamente ponerlo a disposición de la justicia.
Desde diciembre del 2006, cuando se lanzó una ofensiva contra el crimen organizado, se han multiplicado las acusaciones de violaciones a los derechos humanos. Desde esa fecha, la Comisión de Derechos Humanos de México ha registrado más de 5.000 casos de trato cruel, degradante y torturas, la mayoría de ellos registrados poco después de la detención.















