La canadiense Cynthia Ann Vanier y tres supuestos cómplices, un danés y dos mexicanos, fueron acusados formalmente por un fallido plan para el ingreso clandestino a México de Saadi Gadafi, hijo del asesinado líder libio Muamar Gadafi, informó este miércoles la fiscalía general.
La Procuraduría General (fiscalía) los acusó de tráfico de indocumentados, falsificación de documentos y delincuencia organizada, según un comunicado presentado en conferencia de prensa por el vicefiscal José Cuitláhuac Salinas.
Salinas admitió que la canadiense Vanier presentó una queja por malos tratos durante su detención, que fue atendida y el personal responsable "fue sancionado". Una quinta persona también implicada en el caso se encuentra prófuga y su nombre no fue revelado.
El vicefiscal detalló que la investigación "logró comprobar que el grupo delictivo se integró con el objeto de introducir a territorio nacional a Saadi Gadafi y su familia", en un plan que se inició en julio.
Según el vicefiscal, el plan fracasó "porque los pilotos no aceptaron aterrizar clandestinamente" en Libia para que abordaran los Gadafi.
Salinas añadió que al vencer los 80 días de detención provisional, un juez aceptó el 28 de enero el pedido de la Procuraduría General para enviar a prisión a los sospechosos, mientras se inicia el juicio formal.
Los cuatro detenidos fueron trasladados a cárceles en el este del país. Vanier y la mexicana Gabriela Dávila fueron llevadas a Chetumal (este), cerca del frontera con Belice, mientras que el danés Christian Flensborg y el mexicano José Luis Kennedy Prieto fueron enviados a Veracruz, señaló.
Según el gobierno mexicano, Vanier fue detenida el 10 de noviembre en Ciudad de México cuando encabezaba una operación clandestina para trasladar al hijo de Gadafi y su familia a un balneario mexicano de la costa del Pacífico.
Pero la canadiense aseguró en diciembre, a través de su abogado, que no tuvo ninguna relación lejana o cercana con Saadi Gadafi, con un plan para llevarlo a México o con cualquier otra operación clandestina.
Tras el comienzo de la revuelta contra su padre Muamar Gadafi, Saadi Gadafi -que fue futbolista profesional en Italia y acusado por las nuevas autoridades libias de apropiarse de recursos de la federación nacional de fútbol- logró escapar y se refugió en Níger.
© ANP/AFP


















