El presidente de Paraguay Fernando Lugo anunció este miércoles la formación de un grupo especial de "civiles notables" que con apoyo de la OEA investigarán la matanza de campesinos y policías en la ciudad de Curuguaty (sureste del país) el pasado viernes, que dejó un saldo de 17 muertos.
El grupo especial "estará compuesto por referentes notables de la sociedad y contará con el apoyo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que ofrecerá un marco de garantía internacional al proceso que se va a desarrollar", señaló el jefe de Estado en conferencia de prensa.
"Tenemos que conocer y esclarecer las responsabilidades y castigar a los culpables", remarcó, precisanbdo que el organismo será "independiente" de la policía y de otras dependencias estatales.
"Hay indicios de que lo acontecido es obra de profesionales del delito", apuntó, y especificó que existen "elementos que hacen suponer que quienes atacaron a los policías usaron armas de alto impacto".
Se trató de la primera aparición del presidente ante la prensa desde el sangriento enfrentamiento entre policías y campesinos.
Según la versión oficial, campesinos armados mataron a sangre fría a seis policías que fueron a parlamentar con ellos antes de proceder a desalojarlos de la propiedad que ocupaban. Los agentes habrían repelido la agresión, matando a 11 campesinos.
Duramte criticado por el partido Colorado, principal de la oposición, que analiza realizarle juicio político en el parlamento como responsable del enfrentamiento, Lugo exhortó a "dejar de lado los intentos de obtener rédito político de la situación".
El partido Liberal, componente de la alianza oficialista, conminó a su vez al presidente a destituir a su nuevo ministro del Interior Rubén Candia (colorado) y remplazarlo por un integrante de su nucleamiento político.
"Con esto todos perdimos, todos los habitantes de este bendito país", expresó el gobernante.
"Durante toda mi vida he repetido: no a la violencia, no a la muerte de paraguayos en manos de paraguayos, no a la solución de conflictos por medio de las armas. Nadie gana en estos hechos sangrientos", enfatizó Lugo en un mensaje a la nación.
"Es momento de apostar con más energía a la democracia como única manera de convivencia pacífica", señaló.
Interrogado acerca de si recibirá a representantes de los campesinos agrupados en la Liga de Carperos, Lugo dijo que "aquellos que estén libres en el país y quieran acercarse al presidente pueden hacerlo".
"Si tienen falencias con la justicia, el orden juridisdiciconal se encargará de ellos", señaló.
A la Liga de Carperos se le adjudica la invasión de la propiedad donde se produjo la matanza del viernes en Curuguaty, 250 km al noreste de Asunción.
Varios de sus integrantes se encuentran con orden de captura y uno de sus líderes, José Rodríguez, fue detenido meses atrás después de ser recibido en audiencia por Lugo en el Palacio de Gobierno.
"Es legítimo que cada clase pueda defender sus intereses, pero es momento de la tolerancia de los diferentes grupos sociales", concluyó el presidente.
© ANP/AFP














