El ex vicepresidente del gobierno Alfredo Pérez Rubalcaba fue elegido el sábado nuevo secretario general de los socialistas españoles, tras presentarse como un "líder fuerte" capaz de levantar a un partido hundido después de su grave derrota electoral de noviembre.
"Lo más difícil comienza ahora", afirmó Pérez Rubalcaba, de 60 años, tras la proclamación de su victoria en el 38º Congreso del PSOE reunido en Sevilla, feudo histórico de los socialistas que la derecha amenaza con arrebatarles en las elecciones regionales del 25 de marzo.
"Soy el secretario general de todos los socialistas", aseguró tras imponerse con 487 votos a la ex ministra de Defensa Carme Chacón, que obtuvo 465, en una muy ajustada pugna que los llevó a pelear sus apoyos hasta el último momento.
Chacón, de 40 años, que ya tuvo que renunciar a ser la candidata socialista a las legislativas de noviembre en favor de Rubalcaba, aspiraba a ahora a convertirse en la primera mujer a las riendas del Partido Socialista Obrero Español.
Frente a las tensiones creadas por una muy dura campaña por el liderazgo, en su último discurso como secretario general, José Luis Rodríguez había pedido el viernes unidad.
"Lo más importante: que al día siguiente todos estemos detrás de quien tenga el nuevo liderazgo del partido", porque "se lo merece el partido, y ante todo lo necesita España y la sociedad española: un partido unido y fuerte", urgió.
Antes de la votación de los 956 delegados, Rubalcaba, vestido con camisa blanca y chaqueta oscura, reivindicó su solidez y su experiencia para dirigir el PSOE.
"A mí no me van a quebrar, yo seré un líder socialista fuerte. A mí no me van a hacer dar un solo paso atrás", dijo este hombre que se forjó una imagen de político valiente en su lucha contra la organización armada independentista vasca ETA cuando era ministro de Interior.
"Podemos estar pasando por un momento de debilidad. Estar débiles es distinto de ser débil. Y nosotros no lo somos", agregó.
El nuevo líder se enfrentará al desafío de sacar al partido de la crisis interna en la que se sumió tras sufrir la peor derrota electoral de su historia.
Ante el descrédito causado por su mala gestión de la crisis económica, que desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008 ha llevado al país a un desempleo récord de 22,85%, Rodríguez Zapatero convocó en 2011 unas elecciones legislativas anticipadas que dieron muy amplia mayoría a la derecha.
Pero Pérez Rubalcaba prometió invertir esta tendencia y para Antón Losada, profesor en Ciencias políticas en la Universidad de Santiago de Compostela, fue elegido frente a Chacón porque "una parte muy importante del PSOE cree que es mejor apostar por lo seguro".
"Nuestro proyecto no es esperar a que cambie el viento, es hacerlo cambiar", lanzó Pérez Rubalcaba, prometiendo "cambiar el PSOE para seguir siendo el PSOE".
"Recuperar la confianza es el núcleo y la esencia de lo que tenemos por delante y la confianza política hoy sólo puede recuperarla quien muestra capacidad y solvencia para salir de la crisis y crear empleo", afirmó.
"Para todo eso necesitamos cambiar nuestras ideas, renovar nuestro partido", aseguró.
Al igual que Chacón, el nuevo líder socialista criticó las políticas económicas y sociales del gobernante Partido Popular (PP, conservador) y defendió un distanciamiento de la Iglesia católica ante medidas de la derecha, como la anunciada modificación de la ley del aborto.
"Si siguen retrocediendo, el partido socialista se replanteará seriamente la revisión del acuerdo con la Santa Sede", amenazó, despertando una gran ovación.
El Congreso del PSOE se clausurará el domingo con la constitución de su nueva ejecutiva federal.
© ANP/AFP

















