Los partidarios del régimen sirio impidieron a los observadores de la ONU llegar este martes a Hafa, en la provincia de Latakia, en el noroeste de Siria, afirmó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que dio cuenta de 120 personas muertas en los últimos ocho días en esa ciudad.
"Los habitantes del pueblo de Shir, que apoyan al régimen, impidieron a los observadores de la ONU llegar a la localidad vecina de Hafa al tumbarse en la carretera por la que debían pasar los vehículos de Naciones Unidas", precisó el director de la OSDH, Rami Abdel Rahman.
Hafa, donde se encuentran centenas de rebeldes, sufrió su octavo día de violentos bombardeos, que han causado la muerte de 120 personas, entre ellos 29 civiles, dijo el OSDH.
Sin embargo, la agencia oficial siria Sana acusó a los observadores de la ONU de haber atropellado con sus vehículos a los habitantes de Shir.
"Los habitantes de la provincia de Latakia intentaron contar su sufrimiento (...) a un equipo de observadores que pasaba por su aldea. Pero éstos no los escucharon y (...) los aplastaron con uno de sus vehículos", afirmó SANA.
Horas antes, la ONU había exigido un acceso inmediato a Hafa, sitiada y bombardeada por las tropas de Bashar Al Asad, cuyos ataques contra los bastiones rebeldes causaron la muerte de unas 300 personas desde el sábado pasado, según una ONG opositora.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, denunció una "peligrosa intensificación" del conflicto en Siria y exigió el "libre acceso de los observadores a Hafa".
Estados Unidos y Francia denunciaron por su parte el riesgo de una nueva matanza en Siria después de las de Hula y Al Kubeir.
Por su parte, el emisario especial de la ONU, Kofi Annan, hizo saber que esperaba que pronto se reúna un grupo de contacto sobre Siria, cuya composición aún no ha sido determinada. "El objetivo de ese grupo será convencer a los protagonistas en Siria de que apliquen el plan Annan, no elaborar otro plan", declaró este martes en Ginebra Ahmed Fawzi, portavoz de Annan.
Las fuerzas militares y de seguridad del régimen sirio, con el apoyo de tanques y helicópteros, intensificaron los bombardeos este martes, matando al menos a 18 personas, denunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
En Hafa, "los tanques están en las puertas de la ciudad", abandonada por la mayoría de sus 30.000 habitantes, indicó un opositor. En la ciudad "sólo quedan los rebeldes y algunos civiles armados", agregó la fuente.
Al menos 10 personas murieron en Al Jbeiblé, provincia de Deir Ezzor (este), donde las tropas del régimen bombardeaban varias localidades, denunció OSDH.
En la provincia de Homs (centro), los bombardeos mataron a cinco personas en Rastan y otras tres en Quseir.
En la provincia de Idleb (noroeste), estallaron combates entre soldados y rebeldes cerca de la ciudad de Saraqeb, según el OSDH.
También sufrían bombardeos las ciudades de Jaaldiyé, en Homs (centro), y Hreitane, en la provincia de Alepo (norte), indicó el OSDH.
Este recrudecimiento de la violencia fue denunciado por un informe de la ONU publicado en Nueva York. Las tropas del régimen del presidente sirio, Bashar Al Asad, han torturado, mutilado, violado y asesinado niños y también han utilizado a menores de hasta 8 años como "escudos humanos" durante ataques militares contra los rebeldes, reveló el informe de la ONU.
La ONU calificó al gobierno de Siria como uno de los peores en su anual "lista de la vergüenza" de países en conflicto en los que los niños son asesinados, torturados o forzados a combatir.
Las organizaciones de derechos humanos estiman que cerca de 1.200 niños murieron en los 15 meses que dura la sublevación contra Al Asad, cuya brutal represión ha sida condenada por la comunidad internacional.
© ANP/AFP














