Tegucigalpa (El Heraldo - RNW) - El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, suspendió a las autoridades del centro penal de la ciudad de Comayagua, a 100 kilómetros al norte de la capital, Tegucigalpa, donde el miércoles se registró un dantesco incendio que costó la vida a más de 350 personas.
Así lo publica en su página web el periódico hondureño El Heraldo.
En cadena nacional de radio y televisión, el mandatario hondureño informó que dio instrucciones al ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, para que suspenda a los responsables del penal incendiado, así como también al director nacional a cargo de todos los penales, el comisionado Danilo Orellana. También garantizó “un proceso de investigación de total transparencia” para determinar las causas de la tragedia y enfatizó que se “deducirán responsabilidades”, para lo cual aceptará ayuda internacional.
Al respecto, el presidente chileno, Sebastián Piñera ofreció asistencia forense. Asimismo otros gobiernos latinoamericanos expresaron su solidaridad con Honduras. El incendio se desató en las primeras horas de este miércoles. Se calcula que en el presidio se encontraban recluidos más de 850 hombres, a pesar de que las instalaciones tienen capacidad para albergar a 420 reclusos.



















