Las inundaciones que devastaron una parte de Pakistán tendrán muy graves consecuencias para la economía del país, con miles de millones de dólares de pérdidas en infraestructuras, vivienda, agricultura y energía.
La peor catástrofe en la historia de Pakistán afectó a 20 millones de personas y una quinta parte del territorio del país, lo que llevó al Banco Mundial (BM) a otorgar un préstamo de emergencia de 900 millones de dólares y a la comunidad internacional a multiplicar sus donaciones.
El primer sector devastado por las inundaciones fue la agricultura, que representa el 20% del Producto Interior Bruto (PIB) paquistaní, y millones de campesinos como Morio Pahore, de 50 años, refugiado actualmente en una tienda en Thul (sur).
Al igual que Morio Pahore, millones de agricultores sufrieron las lluvias torrenciales del monzón y los devastadores aludes de barro, en un país en el que ya un cuarto de sus 170 millones de habitantes vive por debajo del umbral de pobreza.
Morio se prepara ahora para vivir una "miseria sin fin".
"Teníamos cabras, un búfalo y una cabaña de madera", pero todo ha desaparecido, explica este campesino a la AFP.
"Pasarán años antes de que podamos podamos reconstruir", agrega el hombre, sin camisa y con el rostro quemado por el sol.
El presidente paquistaní Asif Ali Zardari estimó que serían necesarios dos años para que los agricultores encuentren tierras cultivables, granos, cosechas y alimento.
Sin embargo, los expertos del sector creen que llevará mucho más tiempo.
"Hemos perdidos cerca del 20% de nuestra cosecha de algodón. Las destrucciones en materia de maíz, caña de azúcar, hortalizas y piscicultura también son enormes", indica Ibrahim Mughal, director de una organización agrícola independiente.
Con el sector textil, la agricultura representó este año tres cuartos de los 21.000 millones de dólares de exportaciones paquistaníes.
También se esperan duras consecuencias para la vivienda y las infraestructuras, las rutas y redes eléctricas y telefónicas que fueron en parte destruidas.
Todo hace pensar en un aumento del déficit público nacional que va a empujar al gobierno a endeudarse más.
Tras haber registrado en el año fiscal 2008-2009 su crecimiento más débil de la última década, con una inflación récord en 30 años, la economía paquistaní había mejorado en 2010 gracias al apoyo del FMI (Fondo Monetario Internacional).
Las autoridades preveían incluso un crecimiento de 4,5% para el año 2010-2011, pero las inundaciones podrían costar al país "cerca de 2.000 millones de dólares", es decir un punto de crecimiento, según Ashfaq Hasan Khan, ex consejero económico del gobierno.
De su lado, el embajador de Pakistán ante Naciones Unidas en Ginebra, Zamir Akram, estimó que sólo la reconstrucción del norte del país, inundado antes que el centro y el sur, podría costar 2.500 millones de dólares.
© ANP/AFP



















