Las divergencias cada vez más visibles entre la dirección en el exilio de Hamas y los jefes del movimiento islamista en la franja de Gaza complican y amenazan la laboriosa reconciliación con el Fatah del presidente palestino Mahmud Abas.
Uno de los principales responsables en Gaza, gobernada por Hamas, Mahmud Zahar, calificó de "error" el acuerdo concluido el 6 de febrero en Doha por el jefe del movimiento, Jaled Mechaal, con Abas, que confía a este último la dirección de un gobierno transitorio de personalidades independientes para organizar elecciones.
"No se ha consultado a nadie de Hamas", protestó Zahar en una entrevista publicada el domingo por la agencia oficial egipcia Mena.
El acuerdo "tiene que ser revisado, los dirigentes de Hamas en el interior y en el extranjero tendrán que reunirse sobre este tema en los dos próximos días", afirmó.
Y eso que el jefe del gobierno de Hamas en Gaza, Ismail Haniyeh, había expresado su satisfacción por el compromiso de Doha, y "confirmado que su gobierno estaba dispuesto a aplicar el acuerdo".
Pero Haniyeh, que había iniciado en Catar una gira regional, "no ha considerado necesario permanecer unas horas más en Doha para participar en la ceremonia de firma", recalca este domingo el diario palestino Al Qods en un editorial.
Parte de la dirección de Hamas reprocha a Mechaal que haya aceptado demasiadas concesiones para la reconciliación, como en mayo, cuando se declaró dispuesto a "dar una oportunidad" a las negociaciones con Israel, condenadas por el movimiento islamista, o cuando aceptó una "resistencia popular pacífica".
Hamas "no renunciará al enfrentamiento armado con el enemigo sionista", declaró el 23 de enero Zahar, dos días antes de que Mechaal anunciara oficialmente que no se presentará a otro mandato al frente de la oficina política.
"Quieren que reconozcamos la ocupación israelí y que abandonemos la resistencia, pero (...) reitero, como siempre hemos dicho, que no reconoceremos jamás a Israel", declaró Haniyeh, durante una visita a Irán.
Un miembro de la dirección en el exilio de Hamas, Ezat al Rishq, aseguró el jueves que se aplicará el acuerdo, pese a la contestación en el movimiento: "Aunque hay divergencias, estamos de acuerdo en el hecho de que la reconciliación nacional y el interés de nuestro pueblo son primordiales".
Respondía así a las objeciones de los diputados de la mayoría parlamentaria de Hamas que exigieron el miércoles la anulación del acuerdo por estimar que la acumulación de las funciones de presidente y de primer ministro son "contrarias a la Ley Fundamental".
La acumulación de aplazamientos de fechas clave refleja lo enrevesadas que están las cosas.
El anuncio de la formación del gobierno provisional previsto para el 18 de febrero se ha postergado, al igual que las elecciones simultáneas a la presidencia y al Consejo Legislativo (Parlamento) y al Consejo Nacional Palestino (parlamento de la Organización de la Liberación de Palestina), esperadas en mayo próximo.
Además, la fusión de los servicios de seguridad entre Cisjordania y Gaza, otro tema clave, ya ni siquiera figura en el orden del día.
© ANP/AFP

















