Lucía Hiriart, viuda del ex dictador chileno Augusto Pinochet (1973-1990) pidió "dejarlo descansar en paz", tras una misa privada celebrada el sábado para recordar el quinto aniversario de su muerte y a la que asistieron apenas sus familiares y colaboradores más cercanos.
"Aquí están sus cenizas, deberían dejarlo descansar en paz", dijo la viuda después de la misa realizada en una capilla familiar de la hacienda Los Boldos, en la costa central chilena, que resultó ser el único acto que recordó la muerte del ex dictador.
Lucía Hiriart, que además cumplió 89 años el sábado, lamentó que el presidente Sebastián Piñera, quien lidera una coalición de partidos de derecha, no asistiera al acto. "El presidente (Sebastián) Piñera ha sido una persona muy valiosa, pero no había sido amigo nuestro", dijo irónicamente Lucía Hiriart.
Asimismo, expresó que Pinochet soportó una campaña de "desprestigio" en su contra después de dejar el gobierno en 1990, tras liderar una dictadura de 16 años que dejó unas 3.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.
Pinochet encabezó el 11 de septiembre de 1973 un golpe militar que derrocó al entonces presidente Salvador Allende, quien murió en medio de un bombardeo realizado ese día sobre el gubernamental palacio de La Moneda.
El ex dictador falleció en diciembre de 2006 a los 91 años, víctima de un infarto, sin recibir condena por los procesos judiciales abiertos por la violación a los derechos humanos ocurridos durante el régimen que encabezó.
© ANP/AFP


















