Los líderes de la OTAN aprobaron este lunes los planes para entregar el mando operativo a las fuerzas afganas a mediados de 2013, para completar la retirada de las tropas extranjeras a finales de 2014, según una declaración conjunta.
A partir de 2014 sólo quedará en Afganistán una misión de entrenamiento, casi trece años después del inicio de la guerra.
"La transición irreversible de la total responsabilidad de seguridad de la ISAF (fuerza de la OTAN en Afganistán) a las Fuerzas de Seguridad Nacionales Afganas (ANSF) está en camino", explicaron los líderes en su comunicado. "A mediados de 2013, cuando en el quinto tramo final las provincias (afganas) empiecen su transición, habremos alcanzado un importante hito", añadió el texto.
La ANSF "asumirá el mando de la seguridad en todo el país" de acuerdo a lo pactado en la cumbre de la Alianza de Lisboa, hace dos años.
Progresivamente las fuerzas internacionales irán asumiendo tareas de entrenamiento y asistencia, de forma que "la ISAF será capaz de garantizar que los afganos cuenten con el apoyo necesario", añadió. "Iremos reduciendo el número de nuestras fuerzas gradual y responsablemente para completar la misión de la ISAF el 31 de diciembre de 2014", explicaron los 28 líderes de la OTAN.
"Esta no será una misión de combate", puntualizó su declaración.
Los miembros de la Alianza también tenían previsto mantener una reunión con sus 22 socios en la misión afgana, así como con el presidente afgano, Hamid Karzai, y el paquistaní, Asi Ali Zardari, este lunes.
Los líderes de la OTAN pidieron a Pakistán a que vuelva a abrir la ruta terrestre que permite aprovisionar a sus fuerzas en Afganistán "lo antes posible", según la declaración final de su cumbre extraordinaria en Chicago (norte de EEUU). Pakistán exige un peaje para esos convoyes que Estados Unidos considera "inaceptable".
Islamabad prohibió el paso de los convoyes, esenciales para la retirada de las fuerzas internacionales de Afganistán de aquí a 2014, porque en noviembre pasado un ataque aéreo de la OTAN causó la muerte de 24 soldados paquistaníes. Según medios de comunicación estadounidenses, el derecho de peaje cuesta 5.000 dólares por contenedor, es decir, 30 veces más que antes del cierre.
"La OTAN continuará trabajando con Pakistán para reabrir las líneas de comunicación terrestres lo antes posible", indicó el texto publicado tras la cumbre de la OTAN y sus aliados.
Al margen de la cumbre de Chicago, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, se reunió el domingo con el presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, para intentar hallar una solución.
El general estadounidense John Allen, comandante de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, estimó que la propias negociaciones eran un "signo positivo" de mejora de las relaciones entre Estados Unidos y Pakistán.
© ANP/AFP














