Entre 18.000 y 100.000 opositores, según la policía o los organizadores, se manifestaban este martes en el centro de Moscú en contra del presidente Vladimir Putin, desafiando la política de mano dura marcada la víspera por registros de los domicilios de líderes del movimiento.
"Hay más de 100.000 personas", estimó Serguei Udaltsov, líder del Frente de Izquierda, cuya vivienda fue una de las registradas el lunes.
La policía, que en un primer momento citó la cifra de 10.000 personas, informó por su parte de 18.000 manifestantes dos horas después del inicio de la marcha, que salió a mediodía desde la plaza Pushktin en dirección a la avenida Sajarov, en el centro de la ciudad.
Las autoridades de Moscú autorizaron la manifestación para 50.000 personas como máximo y estrictamente hasta las 18H00 (14H00 GMT).
La marcha ocurre en un contexto tenso después de las decenas de registros realizados el lunes en los domicilios de líderes de la oposición que fueron convocados este martes al comité de investigación en el marco de la investigación sobre unos enfrentamientos durante la manifestación del 6 de mayo.
Udaltsov se negó a responder a la convocatoria durante la manifestación. "Las autoridades tienen miedo, están cometiendo un error. Las acciones de represalia indignan más a la gente y la animan a salir a la calle, mire cuánta gente hay. Tras los registros de ayer, ha venido mucha gente", subrayó Udaltsov.
Más de 12.000 miembros de las fuerzas de seguridad -policías, unidades antidisturbios y tropas del ministerio del Interior- se movilizaron en Moscú este 12 de junio, día festivo de la fiesta nacional rusa, según la policía de Moscú. Numerosos policías y camiones de la fuerzas de seguridad estaban desplegados desde la mañana en el centro de la ciudad, donde numerosas calles estaban completamente cerradas al tráfico, observó la AFP.
Esta gran manifestación es la primera desde la investidura el 7 de mayo en el Kremlin de Vladimir Putin para un tercer mandato de presidente, desde de los de 2000-2008 y un intermedio de cuatro años como primer ministro.
Varias páginas en internet de la oposición, como la de la radio Echo de Moscú, de la televisión por satélite Dojd y del diario Novaia Gazeta, eran inaccesibles este martes. Dojd indicó ser víctima de un ataque pirata, como ya fue el caso de forma regular desde las elecciones o manifestaciones de oposición.
El lunes se efectuaron una decena de registros en el domicilio de los líderes de la oposición, entre ellos el de Udaltsov, el del bloguero anticorrupción Alexei Navalny o del líder del movimiento Solidarnost Ilia Yashin.
El comité de investigación motivó estas operaciones por una investigación en curso sobre "disturbios masivos del orden público" durante la manifestación del 6 de mayo en Moscú, la víspera de la investidura de Putin. Unos enfrentamientos dejaron varios heridos entre los participantes y los policías.
Los líderes de la oposición que sufrieron los registros estaban convocados este martes a las 11H00 (07H00 GMT) para ser interrogados por los investigadores, una medida que consideran destinada a disuadirles de participar en la manifestación.
El Parlamento adoptó también la semana pasada de urgencia una controvertida ley que refuerza considerablemente, hasta varios miles de euros, la multa por vulnerar la ley sobre las manifestaciones. Putin firmó la ley el viernes.
El presidente ruso declaró este martes que los desórdenes sociales y económicos son inaceptables y que llevan a la división del país. "Todo aquello que debilite el país y divida a la sociedad es inaceptable para nosotros. Cualquier decisión o medida que lleve a desórdenes sociales y económicos es inaceptable", dijo Putin durante una recepción para celebrar la fiesta nacional rusa. "Toda nuestra memoria política nacional lo demuestra", añadió.
"Para una inmenso país multiétnico como Rusia, el principio fundamental es el desarrollo progresivo y evolutivo", dijo el presidente ruso.
© ANP/AFP














