La Paz (ANP-RNW) - En Bolivia, la creciente inseguridad ciudadana ha provocado una ola de violencia popular contra los delincuentes.
Según una reciente encuesta del Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana, 4 de cada 10 hogares bolivianos fueron víctimas de al menos de un delito en el 2011. Solo el 15% de ellos es denunciado y el 5% llega a sentencia. La población ha pedido en varias ocasiones la pena de muerte, vetada por la Constitución y rechazada rotundamente por le gobierno.
La Ley del Talión en Bolivia, el tomarse la justicia por cuenta propia, ha derivado en una violencia desproporcionada contra los criminales. La población apresa, lincha e incluso mata a los delincuentes, aunque en ocasiones se trate solo de sospechosos.


















