La cumbre anual del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que reúne a seis monarquías árabes de la región, comenzó el lunes en Riad con un llamamiento del rey Abdalá de Arabia Saudita a la unión de los seis miembros de esta organización regional.
"Hoy pido que pasemos de la fase de cooperación a una fase de unión en el seno de una sola entidad", declaró el soberano saudita al intervenir ante sus pares del CCG, formado, además de Arabia Saudita, por los Emiratos Arabes Unidos, Bahréin, Omán, Catar y Kuwait.
Sin embargo el soberano saudita no precisó qué forma adoptaría esta unión, ni los medios o etapas necesarias para su aplicación.
"Ustedes deben darse cuenta de que estamos amenazados en nuestra seguridad y nuestra estabilidad y que debemos estar a la altura de nuestras responsabilidades", añadió el rey de Arabia Saudita, líder del CCG, organización que nació hace 30 años en una época en que sus miembros se sentían amenazados por la revolución en Irán.
"Nuestra cumbre comienza a la sombra de desafíos ante los cuales debemos permanecer vigilantes y unidos", añadió el rey Abdalá.
El soberano, en una clara alusión a Siria, pidió a los miembros del CCG ayudar "a los hermanos árabes para que cese el derramamiento de sangre e impedir los riesgos de intervenciones extranjeras".
La cumbre, que termina el martes, se centrará en los cambios en los países árabes y los temores de un fortalecimiento de la influencia iraní en la región tras el retiro de las tropas estadounidenses de Irak.
© ANP/AFP


















