El Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard Kouchner, pensó en renunciar como forma de protesta por la expulsión de gitanos decretada por el gobierno que integra.
El socialdemócrata Kouchner dijo que decidió permanecer en el cargo para no desertar, aunque lo hace muy afligido. El político de centro izquierda agregó que ha trabajado con los romaníes durante 25 años y se preguntó a conciencia si debía dimitir o no. Kouchner integra el gabinete ministerial desde que asumiese la Presidencia de Francia el centroderechista Nicolas Sarkozy, en el 2007. Este mes, el mandatario francés decretó la expulsión de gitanos hacia sus países de origen. Sarkozy también ordenó el desalojo desmantelamiento de unos 300 campamentos de romaníes que permanecen irregularmente en Francia.

























