La justicia chilena inició el lunes un juicio contra ocho exfuncionarios del gobierno de la socialista Michelle Bachelet, acusados de homicidio involuntario por las muertes ocurridas por no alertar a la población del tsunami que siguió al terremoto del febrero de 2010.
De acuerdo con la Fiscalía, 156 personas murieron y 25 aún permanecen desaparecidas a causa del tsunami que azotó las costas del centro y sur de Chile y cuya ocurrencia fue descartada prematuramente por las autoridades de la época.
El caso salpica a Bachelet, la más probable candidata de la oposición de centro izquierda para las presidenciales de 2013, ya que ella misma descartó una alerta de tsunami tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, de 8,8 grados Richter, y que en total dejó 523 muertos y 30.000 millones de dólares en pérdidas.
Pero la exmandataria (2006-2010) no figura entre los inculpados debido a que no fue alertada de manera oportuna.
"A ella (Bachelet) se le informó de la situación del terremoto en Chile, pero no le fue entregada la información de que a las 04H07 se había recibido la alerta de maremoto", explicó la fiscal a cargo del caso, Solange Huerta, al final del primer día de audiencia.
La exmandataria declaró en diciembre pasado en calidad de testigo.
No obstante, ocho exfuncionarios de su gobierno, entre ellos el viceministro del Interior, Patricio Rosende, y la exdirectora de la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI), Carmen Fernández, fueron inculpados.
En el primer día de la audiencia -que podría extenderse toda esta semana-, tanto Rosende como Fernández se declararon "inocentes".
"Detectamos una serie de situaciones que no funcionaron, porque definitivamente se cometieron errores, se incumplieron reglamentos y eso generó que personas fallecieran. Eso pudo haber sido evitado en varias víctimas", explicó la fiscal Huerta.
Inmediatamente después de ocurrido el terremoto, a las 03H34 locales, la Marina chilena descartó dar una alerta de tsunami. Luego, dio una contraorden, pero ya era tarde: el maremoto se había producido, arrasando con varios pueblos costeros. La ONEMI tampoco alertó a la población.
© ANP/AFP














