El juez que lleva el caso sobre la muerte del joven negro Trayvon Martin se negó este miércoles a renunciar tal como había pedido el ex vigilante George Zimmerman, acusado de asesinato en segundo grado en este crimen que conmocionó Estados Unidos a principios de año.
"La moción para descalificar al juez en el proceso ha sido legalmente denegada por insufienciente", dice una breve decisión del juez del circuito Kenneth Lester, de la corte de Sanford, centro de Florida (sureste de Estados Unidos), donde sucedió el crimen el 26 de febrero de este año.
Esta decisión representa un nuevo revés para Zimmerman, el ex vigilante voluntario de una urbanización privada, que hace tres semanas presentó ante la corte una moción pidiendo el retiro del juez Lester de este caso por temor a que no fuera tratado de manera justa.
George Zimmerman, de 28 años, de origen peruano-estadounidense, solicitó el cambio de juez una semana después de que se le fijara una fianza de un millón de dólares para otorgarle por segunda vez la libertad condicional bajo un régimen sumamente estricto.
El juez reaccionó de esta manera tras las revelaciones de la fiscalía de que Zimmerman y su esposa Shelly, mintieron en una primera comparecencia ante la corte en abril para solicitar la libertad condicional del acusado -que fue entonces concedida- donde afirmaron que no tenían dinero para la fianza, sabiendo que contaban con cientos de miles de dólares de donaciones.
El juez revocó su libertad bajo fianza a principios de junio pero después de una audiencia el mismo mes, en la cual la defensa de Zimmerman admitió el error de su cliente de no revelar inicialmente el balance real de las donaciones, el magistrado volvió a concederle la libertad a la espera de un juicio.
Su esposa Shelly Zimmerman se declaró no culpable de perjurio el viernes pasado.
Zimmerman está acusado del asesinato en segundo grado de Martin, un adolescente de 17 años que caminaba desarmado en una urbanización privada el 26 de febrero en Sanford, cuando recibió un tiro bajo circunstancias confusas que originaron un debate en Estados Unidos sobre el prejuicio racial que imperó en el crimen y la actuación de las autoridades al momento de los hechos.
Zimmerman asegura que Martin lo atacó y él disparó en defensa propia, un alegato que ofrece impunidad ante la justicia en Florida debido a una permisiva ley sobre el porte y uso de armas en el Estado.
© ANP/AFP













