El general estadounidense David Petraeus arremetió contra el sitio WikiLeaks por su "reprobable" divulgación de documentos confidenciales de la guerra en Afganistán y dijo que se reservaba el derecho de pronunciarse sobre un retiro de tropas de ese país en julio de 2011.
A fines de julio, WikiLeaks envió al diario estadounidense The New York Times, al alemán Der Spiegel y al británico The Guardian unos 76.000 documentos clasificados sobre operaciones militares en Afganistán.
"Obviamente eso es reprobable", enfatizó el comandante de las fuerzas estadounidenses e internacionales en Afganistán, entrevistado por la cadena NBC.
Por otra parte, Petraeus se reservó el derecho de opinar sobre la retirada de tropas de Afganistán a partir de julio de 2011, tal como establece el calendario fijado por el presidente Barack Obama.
Consultado sobre si podría considerar esa fecha como demasiado prematura para un repliegue, afirmó: "Ciertamente, sí".
"El presidente y yo nos reunimos en la oficina Oval y me dijo muy claramente que lo que quiere de mí es mi mejor consejo profesional como militar", agregó Petraeus.
"Creo que el presidente ha sido bastante claro en explicar de que (el repliegue) se trata de un proceso, no de un acontecimiento, y que está sujeto a condiciones", señaló Petraeus.
El sábado, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, reiteró que mantiene su anunciado plan de publicar unos 15.000 documentos secretos estadounidenses, parte de los 92.000 que tiene en su poder gracias a una fuente que no reveló.
"Hemos analizado 8.000 documentos de 15.000. Si seguimos a nuestro ritmo actual debería tomarnos dos semanas" poner a punto su divulgación, dijo el sábado Assange, antes de una conferencia en Estocolmo.
Por otra parte, explicó que su sitio "procede con prudencia" y examina los documentos en cuestión "línea por línea", tras un nuevo llamado del Pentágono a no publicarlos por razones de seguridad.
"Todos los documentos serán publicados", pero se editarán los textos para proteger "los nombres de las partes inocentes que están bajo una amenaza significativa", precisó.
En ese sentido, Petraeus consideró que, aunque no se tratara de archivos confidenciales, publicarlos fue una decisión "muy poco feliz".
"Esto es un abuso de confianza", deploró Petraeus.
Para Assange, un ex hacker australiano de 39 años, conocer esos documentos ayudará al debate sobre la campaña militar en Afganistán y sobre posibles atrocidades de las fuerzas lideradas por Estados Unidos en ese país.
Algunas ONG, como Reporteros Sin Fronteras (RSF), cuestionaron la publicación, al considerar que podría poner en peligro vidas humanas, especialmente de afganos que han colaborado con las fuerzas estadounidenses e internacionales.
WikiLeaks "no será amenazado ni por el Pentágono ni por cualquier otro grupo", advirtió Assange. "Procedemos con seguridad y prudencia, y así ha sido siempre".
Los archivos del Pentágono divulgados incluyen detalles inéditos de la guerra e informes de la situación en el terreno, con fechas que van de 2004 a 2010, entre ellos denuncias de la inteligencia militar estadounidense de que el servicio secreto paquistaní (ISI) trabaja con insurgentes afganos.
© ANP/AFP

















