Japón aportará 60.000 millones de dólares más al Fondo Monetario Internacional (FMI) para ayudarle a luchar mejor contra la crisis de la deuda en Europa, anunció este martes el ministro japonés de Finanzas.
"El ministro de Finanzas, Jun Azumi, declaró que Japón aportará 60.000 millones de dólares con objeto de reforzar las bases financieras del FMI", explicó un portavoz del Ministerio a la AFP.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, reaccionó de inmediato pidiendo desde Washington a los otros Estados miembros de la institución que sigan el ejemplo de Japón.
El FMI anunció en enero que buscaba las sumas necesarias para aumentar 500.000 millones de dólares sus recursos para préstamos, con el fin de luchar mejor contra la crisis de la deuda europea. En virtud de las reglas contables del Fondo, son necesarios 600.000 millones.
El compromiso de Japón es la segunda promesa firme de financiación suplementaria, después de la expresada por la Eurozona, que prometió 150.000 millones de euros (198.000 millones de dólares) en diciembre.
Azumi subrayó que otros compromisos de países no europeos podrían seguir al japonés, según los medios de comunicación.
Antes el anuncio, Japón estaba negociando con otros miembros importantes del FMI como China para concretar su contribución.
Estados Unidos, primer accionista del FMI por delante de Japón, advirtió de que no aumentará su contribución.
Al aceptar un esfuerzo suplementario, Tokio espera calmar los mercados financieros, inquietos de nuevo por las finanzas europeas después de un momento de calma tras los acuerdos sobre la deuda y la ayuda suplementaria a Grecia.
Los mercados no apartan la vista de España, cuya tasa de las obligaciones a diez años superó recientemente el 6%, nivel difícilmente viable a largo plazo.
Como contrapartida de este apoyo nipón a Europa a través del FMI, Tokio espera que los europeos refuercen sus "cortafuegos" contra un eventual contagio de la crisis de la deuda, subrayó Azumi.
A fines de marzo, los ministros de Finanzas de la zona euro decidieron aumentar el total de los fondos de rescate a 800.000 millones de euros -mil millones de dólares- con el fin de proteger de forma estable a los países frágiles.
Japón ha sufrido las consecuencias de la crisis europea y la disminución de pedidos desde Europa pesa en su balanza comercial.
La tercera potencia económica mundial se recupera lentamente de las consecuencias del sismo y del tsunami del 11 de marzo de 2011 en Tohoku (noreste), pero sigue confrontada a tensiones de aprovisionamiento eléctrico desde la catástrofe de Fukushima, que conllevó el cierre temporal de la práctica totalidad de su parque nuclear.
El país pasó por una recesión en 2011 y parece vivir un momento de ligera recuperación en lo que va de año gracias al repunte estadounidense, aunque esta frágil recuperación puede atorarse en caso de nueva agravación en el frente europeo.
© ANP/AFP













