Human Rights Watch cree que Irán podría ejecutar a más de 1.000 personas este año. Esa organización defensora de los derechos humanos estima que, desde el 1 de enero, fueron ejecutados al menos 74 prisioneros.
Este sábado, Irán desencadenó una tormenta diplomática con la ejecución de una mujer holando-iraní. Human Rights Watch comunicó que el caso de Sahra Bahrami es el último en la creciente aplicación de la pena capital en Irán, donde se registra una seria falta de transparencia.
Según un comunicado del fiscal de Teherán, Bahrami, de 46 años, fue condenada a muerte por posesión y venta de cocaína. Bahrami, también procesada por pertenencia a un grupo armado opuesto al gobierno, fue detenida en diciembre del 2009 durante una manifestación antigubernamental. En el 2009, Irán ejecutó 388 personas y fue segundo detrás de China, según Amnistía Internacional.



















