El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad aprobó varios sitios para la instalación de nuevas plantas de enriquecimiento de uranio, pese a las amenazas de nuevas sanciones de la comunidad internacional, preocupada por la política nuclear de Irán.
"El presidente aprobó los lugares elegidos para nuevas instalaciones nucleares", declaró Mojtaba Samaré Hashemi, consejero especial del mandatario, según Ilna, en una alusión a las nuevas plantas de enriquecimiento de uranio que Irán anunció querer construir.
"La construcción de estas instalaciones comenzará cuando el (presidente) dé la orden", agregó sin dar precisiones sobre el número y la localización de esas instalaciones.
El 22 de febrero, el jefe de la Organización Iraní de Energía Atómica, Alí Akbar Salehi, anunció que su país iniciaría este año la construcción de dos nuevas instalaciones de enriquecimiento de uranio.
Irán dispone actualmente de una sola fábrica de enriquecimiento de uranio en Natanz, con capacidad hasta para 50.000 centrifugadoras, pero que por el momento sólo alberga 8.000.
El 30 de noviembre, el presidente iraní anunció la próxima construcción de diez nuevas plantas de enriquecimiento de uranio, en respuesta a una resolución de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) que condenaba a Irán por su política nuclear.
Teherán fue condenado por haber disimulado la construcción de un segundo sitio de enriquecimiento en Fordo, en una zona montañosa a un centenar de kilómetros al sur de Teherán.
"La concepción de los (nuevos) sitios se lleva actualmente a cabo", añadió Hashemi.
Israel, que al igual que países los occidentales teme que Irán trate de dotarse del arma atómica -lo que Teherán desmiente- nunca excluyó la posibilidad de lanzar un ataque militar contra los sitios nucleares iraníes.
Irán ha fabricado ya en Natanz más de 2.000 kilos de uranio enriquecido a 3,5%, según la AIEA.
Teherán comenzó igualmente el 9 de enero a enriquecer allí uranio a 20%, de los cuales ha producido ya cinco kilos, según Salehi.
Estados Unidos, Rusia, China y otros tres países europeos (Francia, Gran Bretaña y Alemania), miembros del Grupo de los Seis, iniciaron negociaciones para decidir eventuales nuevas sanciones contra Irán.
El jefe de la diplomacia iraní, Manouchehr Mottaki, anunció el domingo que Irán discutirá en los próximos días con los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para intentar convencerlos de que renuncien a estas sanciones.
Irán rechazó en octubre una propuesta de la AIEA para entregar el 70 % de su uranio débilmente enriquecido a Rusia, que lo habría enriquecido al 20%, antes de ser transformado en Francia en combustible para el reactor de investigación médica invocado por Teherán para justificar la producción de uranio altamente enriquecido.
Aludiendo a una "falta de confianza" hacia las occidentales, Teherán exigió que el intercambio fuese simultáneo y se hiciera en su territorio. Estas condiciones fueron rechazadas por las grandes potencias, provocando la decisión de Irán de producir en su territorio el uranio enriquecido al 20% que dice necesitar.
"Dios ha creado la palabra 'compromiso' para las relaciones internacionales. El principio del intercambio ha sido aceptado (por Irán y las otras partes). Podemos trabajar sobre los detalles. Pensamos que en dos semanas podemos redactar un acuerdo para que sea operacional", afirmó Mottaki el domingo.
© ANP/AFP

















