Tegucigalpa (Agencias - RNW) - El fiscal general del Estado hondureño, Luis Rubí, afirmó que el accidente en el penal de Comayagua "fue un acto meramente accidental y no inducido por mano criminal".
Asimismo precisó que una de las hipótesis es que el incendio pudo deberse al descuido de un preso, que se durmió mientras fumaba. El funcionario indicó que la versión es respaldada por seis expertos de la Agencia de Bebidas Alcohólicas, Armas de Fuego y Tabaco de Estados Unidos (ATF, según su sigla en inglés), que investigan el caso. El fiscal agregó que se descarta que el siniestro, que costó la vida a al menos 359 personas, se haya producido por un cortocircuito o el uso de gasolina, como se llegó a sugerir extraoficialmente.
Entretanto médicos forenses de Honduras, Chile, El Salvador, Guatemala, México y Perú continúan trabajando en la identificación de los cuerpos.
En otro orden de cosas, el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, anunció que concederá indulto al recluso, Marco Antonio Bonilla Ávila, apodado “El Chaparro”, de 50 años de edad, por haber salvado la vida a más de un centenar de sus compañeros presos durante el dantesco incendio. Así lo publica el periódico hondureño La Tribuna, en su portal de Internet. Bonilla, quien lleva casi 18 años en prisión y le restarían otros cuatro años y medio para cumplir su condena por el asesinato de una persona, abrió los barrotes de las celdas para permitir la salida de los presidiarios que permanecían atrapados por las llamas.

























