Pekín (RNW) - Con muchos fuegos artificiales, se inaugura este viernes la Exposición Universal de Shanghai 2010.
Hasta el 31 de octubre, 189 países exhibirán en sus pabellones las últimas novedades tecnológicas. Entre los líderes mundiales que estarán presentes en la apertura, se encuentra el primer ministro holandés, Jan-Peter Balkenende.
Las autoridades chinas han extremado las medidas de seguridad para garantizar una ceremonia impecable. El importante distrito comercial de Pudong ha sido cerrado y se observa un gran despliegue policial en las carreteras. Las autoridades han invertido más de 4 mil millones de euros en la organización de la exposición mundial. A esa cantidad hay que sumar unos 40 mil millones de euros que se han destinado para mejorar la infraestructura de Shanghai. Se ha duplicado la longitud de la red de metro, que ahora llega a los 420 km. Se espera que unas 70 millones de personas visiten la exposición, sobre todo, chinos.
El Pabellón holandés, conocido como "Happy Street" o Calle Feliz, está construido en una figura de ocho, el número de la fortuna en la cultura china. Tiene 400 metros de vía peatonal que se curvan formando una figura helicoidal. Esta calle cuenta con 26 casas pequeñas, construidas en los diversos estilos arquitectónicos holandeses. Toda la calle está edificada sobre pilotes con lo cual da la impresión de una montaña rusa suspendida en el aire.



















