La colombiana Caterine Ibargüen entró en la leyenda de su país al ofrecerle la primera plata de su historia en atletismo, en el triple salto, este domingo en los Juegos Olímpicos de Londres-2012, que se une al bronce ganado por Ximena Restrepo en 400 metros en Barcelona-92.
La plata de Ibargüen llegó en el último de los seis saltos en que logró una marca de 14,80 metros, cuando se encontraba en tercera posición, con lo que desplazó al bronce a la ucraniana Olha Saladuha (14.79), campeona del mundo en Daegu-2011.
De este modo, la colombiana, de 28 años, suma la plata olímpica al bronce conseguido el año pasado en el Mundial del año pasado.
La prueba fue ganada por la kazaja Olga Rypakova (14,98), segunda en el Mundial de Daegu-2011, con lo que se repitió el podio de la cita surcoreana del año pasado, con las mismas tres protagonistas, aunque con las posiciones intercambiadas.
Ibargüen llegó a los Juegos Olímpicos con una mejor marca de 14,95, lograda en abril en Medellín, y quedó a cinco centímetros de la misma en la final de Londres.
La saltadora colombiana comenzó con un salto de 14,45, para descender a 13,99 en el segundo intento, hasta lograr 14,67 en el tercero que le metía en la lucha por las medallas.
Los dos siguientes intentos de la colombiana fueron flojos (14,37 y 14,35), hasta lograr el salvador de 14,80 que le daba la plata. Tras ese salto ya nadie le podía quitar la segunda posición ya que solo quedaba por saltar Olga Rypakova, que iba en primera posición con 14,98 desde el tercer intento.
Ibargüen fue buena parte del concurso en segunda posición pero Saladuha, que tenía una mejor marca de 14,53 desde el cuarto salto, alcanzó los 14,79 en su último intento, dejando la presión a la colombiana, que se jugó el todo por el todo y acabó derrotándola en la último suspiro por un centímetro.
En cuarta posición quedó la ucraniana Hanna Knyazyeva (14,56) y en quinto la británica de origen cubano Yamilé Aldama (14,48).
© ANP/AFP














