Budapest (NOS Agencias-RNW) - El Ministerio Público de Hungría recurrirá la absolución de Sandor Kepiro por crímenes de guerra.
El antiguo comandante de la policía húngara, de 97 años de edad, es imputado de haber estado involucrado en la masacre de judíos y serbios durante la Segunda Guerra Mundial.
El juez dictaminó el lunes que existían pocas evidencias para su condena. El oficial de Justicia se mostró sorprendido con esta conclusión y calificó la decisión de “infundada”.
Kepiro es imputado de haber estado involucrado en la matanza de más de mil serbios. Todo indica que en 1942 participó en la ejecución de serbios, judíos y gitanos en la ciudad serbia de Novi Sad. Al término de la Segunda Guerra Mundial huyó a Argentina donde vivió durante más de medio siglo antes de volver a Hungría en 1996.
El juez rechazó la prueba más importante en su contra. El magistrado argumentó que esa declaración, efectuada por un copartícipe, fue obtenida bajo presión durante su juicio en 1948. Asimismo ese hombre habría intentado deslindar responsabilidades, acusando a Kepiro.
Hungría abrió hace cuatro años una nueva investigación, al hallarse documentos en los archivos serbios. Kepiro siempre defendió su inocencia.
Las organizaciones judías han expresado su consternación por el veredicto. El Centro Simon Wiesenthal recordó que Kepiro integra la lista de los criminales de guerra aún vivos. “El veredicto es un insulto a la memoria de las víctimas de la incursión en Novi Sad”, declaró Efraim Zuroff, del centro Simon Wiesenthal.
El antiguo comandante estuvo presente durante la sentencia. Tras oír el veredicto, leído por el juez, un debilitado Kepiro fue trasladado nuevamente a un hospital.



















