La Haya (ANP-RNW) - Cada vez más holandeses consideran que el país está tomando un rumbo equivocado. En todo caso, no sólo Holanda piensa así, otros países europeos también se muestran sombríos respecto a su futuro.
Así se desprende de una investigación publicada este viernes por la Oficina de Planificación Social y Cultural sobre el primer trimestre del presente año. Un 67 por ciento de los holandeses se muestra pesimista sobre el futuro. Según los investigadores sólo un 21 por ciento opina que el país emprende el camino correcto mientras que en el segundo trimestre del pasado año era un 32 por ciento.
La crisis económica es la culpable de ese ánimo sombrío. Un 65 por ciento considera que la economía empeorará el próximo año, mientras hace un año sólo lo pensaba un 21 por ciento. Aproximadamente un 30 por ciento de la población teme que su propia situación financiera sea peor este año, frente a un 18 por ciento en el 2011.
A pesar del creciente pesimismo los holandeses se muestran satisfechos con su propia vida. Según la Oficina de Planificación, el 89 por ciento está contento con su salud y el 82 por ciento con su propia situación financiera.
Pesimismo europeo
En otros países europeos se percibe una situación similar. También se observa pesimismo respecto al futuro de sus respectivos países pero, al mismo tiempo satisfacción por la situación personal. La cantidad de personas que considera que su país ha emprendido el rumbo correcto bajó en Dinamarca de 59 a 36 por ciento, en Francia del 42 al 15 por ciento y en Grecia del 35 al 7 por ciento. En promedio los holandeses se muestran más satisfechos con su propia vida, con la economía y la democracia que los habitantes de otros países, asegura la Oficina de Planificación.
Algo más de la mitad de los holandeses (51 por ciento) tiene suficiente confianza en el gabinete de gobierno y un 56 por ciento en la Cámara Baja. Esa valoración de la política holandesa es tan alta como el año pasado.
Los holandeses consideran que la falta de tolerancia y comportamiento social son los principales problemas de la sociedad. En la lista de prioridades constan los temas económicos, como así también poner en orden las finanzas del Estado. Los holandeses quieren que se invierta más en educación, salud pública y creación de empleos y menos en ayuda al desarrollo y misiones militares.















