Las condiciones en los centros de detención para solicitantes de asilo rechazados y que esperan la deportación, son inhumanas, según declaraciones del ombudsman nacional holandés, Alex Brenninkmeijer.
En un informe publicado este martes, Brenninkmeijer urge al Gobierno que presente lo antes posible mejores alternativas al régimen actual.
“No es aceptable que aquellos a quienes se les ha negado un permiso de residencia en Holanda tengan que permanecer en condiciones carcelarias. Es inhumano encerrar así a gente que no ha cometido crimen alguno. La vulneración de los derechos humanos es demasiado extrema.”
El ombudsman reconoce que los centros de detención están intentando mejorar las condiciones, pero señala que el progreso es demasiado lento. Alrededor de 6.000 solicitantes de asilo rechazados permanecen en estos centros esperando su deportación. Brenninkmeijer califica las condiciones de vida como desalmadas: “encerrados por más de 16 horas al día en celdas compartidas de 2 por 5 metros. Se les permite visitas solo 2 horas por semana. No pueden trabajar. No se controla cuándo pueden salir.”
En una reacción al informe, un portavoz del ministro de Inmigración, Gerd Leers, declaró que estos centros de detención eran un último recurso para aquellos que se negaban a abandonar el país. “Quienes estén dispuestos a cooperar para abandonar Holanda no serán detenidos por la fuerza.”















