Francia salió al paso a las críticas formuladas por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU (CERD). Los expertos de ese Comité denunciaron un "recrudecimiento" de los actos racistas en el país.
La delegación francesa revisó punto por punto las críticas de los 18 expertos del CERD, que examinaron durante dos días las políticas sobre minorías de Francia, desde su último examen de 2005.
Los expertos están particularmente preocupados por la suerte de 15.000 gitanos del país, tras el anuncio por el presidente Nicolas Sarkozy a finales de julio de la evacuación de los campamentos ilegales y la expulsión de gitanos hacia Rumania y Bulgaria.
La delegación francesa ante la ONU explicó que, de acuerdo al tratado de adhesión a la Unión Europea de estos dos países (miembros de la UE desde 2007, es posible mantener algunas restricciones de circulación durante siete años contra sus ciudadanos.
En cuanto a expulsarlos a su país de origen, dijo la delegación, también es "conforme" al derecho europeo que estipula que cualquier Estado puede poner fin a la permanencia en el país de una persona desempleada y que representa un peso social.

























