"Los pueblos no pueden continuar pagando por esta crisis", clamaron el sábado en Porto Alegre (sur de Brasil) movimientos sociales de diversos países en un documento con las conclusiones del Foro Social, el mayor evento ciudadano anticapitalista del planeta.
El foro, que se contrapone al Foro Económico Mundial que reúne a gobernantes y empresarios en Davos (Suiza), convocó a una movilización mundial en junio ante la cumbre Rio+20 de la ONU, para presionar a los gobernantes a adoptar un compromiso con un real desarrollo sustentable en el planeta.
El 5 de junio fue declarada jornada de manifestaciones en las calles de todo el mundo y luego los movimientos se darán cita en Rio de Janeiro para la Rio+20.
"Un Estado autónomo de las corporaciones y al servicio de los pueblos", pidió el Foro, que rechazó "las medidas de austeridad -de los gobiernos ante la crisis, especialmente en Europa y Estados Unidos-, expresadas en paquetes económicos que privatizan bienes, rebajan salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo y explotan los recursos naturales".
En el Foro resurgió con fuerza el lema adoptado por el movimiento Ocupa Wall Street a final del año pasado, cuando ciudadanos en distintos países expresaban a las élites políticas y económicas que no se sienten representados: "somos el 99%, ustedes son el 1%".
Indignados de España, representantes de la Primavera Arabe, Ocupa Wall Street y representantes de gremios estudiantiles de Chile participaron del foro trayendo consigo aires nuevos de la más reciente ola de protestas e "indignación" ciudadana en el mundo.
Unas 40.000 personas participaron de esta edición extraordinaria del Foro, convocada justamente para coordinar la posición de organizaciones sociales en la cumbre Rio+20, en la que se llamará a los líderes del orbe a comprometerse con una nueva "economía verde" y social.
Esos movimientos convocaron a una "Cumbre de los Pueblos", que se instalará en junio en Rio y llamará a decenas de miles a presionar por un compromiso real y efectivo de los gobernantes en la Rio+20.
También, criticaron duramente el concepto de "economía verde" que pretende lanzar esa cumbre, la cuarta desde 1972 para el desarrollo sustentable convocada por la ONU.
"Intentan imponernos la economía verde como solución a la crisis ambiental y alimentaria", pero esa propuesta "agrava el problema y resulta en la mercantilización de la vida", expresaron.
Las organizaciones sociales acordaron elaborar una declaración de la Rio+20 "alternativa" a la que se está negociando en la ONU, para hacer valer sus posiciones, explicó a la AFP Cándido Grzybowski, coordinador del Foro.
Esta edición del Foro Social fue una extraordinaria, menor que la versión mundial que se celebra a cada dos años, y cuya siguiente convocatoria será en 2013 en El Cairo.
La asamblea de cierre se celebró el sábado, aunque algunos grupos extendieron algunas reuniones menores hasta el domingo.
La invitada estrella del Foro Social fue la presidenta Dilma Rousseff, quien se hizo eco de algunos reclamos y declinó ir al 'Foro de los poderosos' en Davos.
En un discurso ante 4.000 activistas, Rousseff denunció el jueves que "la disonancia entre la voz de los mercados y la voz de las calles parece aumentar cada vez más en los países desarrollados, poniendo en riesgo no solo conquistas sociales, sino la propia democracia".
Por ello, llamó a la Rio+20 a lanzar "un modelo de desarrollo que articule crecimiento y generación de empleo, combate a la pobreza y reducción de las desigualdades, uso sustentable y preservación de los recursos naturales".
© ANP/AFP


















