El "Mundialito", torneo que reunió en 1980 en Montevideo a los campeones mundiales de fútbol y cuyos derechos televisivos fueron adquiridos por Silvio Berlusconi, fue planeado para legitimar el régimen militar en Uruguay, según revela el filme uruguayo que lleva su nombre.
"Mundialito" es un largometraje documental entrelaza fútbol, política y negocios, en torno al evento deportivo organizado y ganado por Uruguay en plena dictadura militar (1973-85).
"Tenían su cronograma establecido de salida del golpe de Estado, con un plebiscito para reformar la Constitución" y legitimar el gobierno de facto (noviembre de 1980) y "un mes después el Mundialito para festejar hacia adentro y hacia afuera el nuevo Uruguay", aseguró a la AFP Sebastián Bednarik, director del filme actualmente en fase de posproducción en Montevideo.
La Copa de Oro de Campeones Mundiales, más conocida como Mundialito, "revela el acto bisagra de los militares para tener una salida elegante al régimen de facto" que encabezaban y darle carácter de constitucionalidad, subrayó el cineasta, que en setiembre llevará su documental a los festivales de Maputo (Mozambique) y Rio de Janeiro (Brasil).
Las conclusiones presentadas por el cineasta surgen de una investigación encabezada por el historiador y politólogo uruguayo Gerardo Caetano, quien praticipa en la cinta, en la que brindan sus testimonios, entre otros, el ex titular de la FIFA Joao Havelange; el presidente uruguayo, José Mujica, y sus antecesores Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle.
La iniciativa electoral de noviembre de 1980 fue rechazada por 57% de la ciudadanía y "se les dio vuelta la torta porque era imposible dar marcha atrás con el Mundialito, ya que estaban vendidas las entradas e incluso los derechos de televisación a Berlusconi, director del canal 5 italiano", explicó Bednarik.
En efecto, la coronación de Uruguay como campeón del torneo que disputaron Argentina, Brasil, Italia, Alemania y Holanda (en sustitución de Inglaterra), tuvo un efecto catarsis para el pueblo uruguayo.
"El plan se les fue de las manos porque nunca imaginaron ver a tanta gente junta soltando en los festejos el grito comprimido 'se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar' sin poder contenerlo, tras lo cual se encendió la luz" al proceso de apertura democrática, apuntó Bednarik.
El Mundialito "fue una fiesta compensatoria" para el pueblo uruguayo, que no pudo celebrar el triunfo del 'No' en el plebiscito, dice en el film el presidente Mujica, quien en ese momento se encontraba preso en un cuartel militar por su actividad como jefe guerrillero tupamaro.
"Yo no hago política, hago deporte", advirtió Havelange, uno de los entrevistados en la producción cinematográfica, en la que según su director, "quedó probada la conexión entre los militares y los dirigentes deportivos en el marco del 'plan Mundialito'.
Incluso el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, "era en aquel entonces un militar, Yamandú Flangini, aunque no existió intervención, sino que fue votado por los clubes", explicó Bednarik.
El filme desentraña asimismo jugosas anécdotas narradas por los futbolistas uruguayos que tomaron parte del certamen, como el momento en el que acordaron con la dirigencia, en el banco de suplentes, en el segundo tiempo de la final ante Brasil, los premios por ganar el título, consistentes en la importación sin impuestos, de un automóvil Volkswagen Passat para cada jugador.
"Mundialito" será estrenado en el circuito comercial en octubre y dos meses más tarde recorrerá Uruguay en el marco de un proyecto de cine itinerante, que exhibirá la película por canchas de baby fútbol del país.
© ANP/AFP


















