El presidente de FIFA Sepp Blatter se mostró este lunes insatisfecho sobre el duro juego con el que se disputó la final de la Copa Mundial Sudáfrica 2010.
El árbitro inglés Howard Webb repartió nada menos que 14 tarjetas amarillas, dos de las cuales acabaron en roja para el holandés John Heitinga. España se impuso finalmente a Holanda por 1-0 durante el tiempo adicional. "Si de juego limpio se trata, no fue precisamente lo que vimos con la FIFA en la final del campeonato. Sobre todo de la selección holandesa, con sus nueve tarjetas amarillas y criticando duramente al árbitro", explicó el dirigente. Para Blatter la consternación que provocó el arbitraje de Webb es parte del encanto del fútbol. "Ahí está el aspecto humano del juego. Si la tecnología consiguiera hacerlo perfecto se acabaría la discusión", puntualizó. Durante el torneo el suizo había cedido a la presión por incorporar medios tecnológicos para verificar los arbitrajes. El presidente de FIFA negó haber sido abucheado al hacer ingreso en el Soccer City de Johannesburgo, durante la final de la Copa. "Sólo me llamó la atención que hubiera tan pocas vuvuzelas", declaró, agregando que en todas partes le recibían como a un amigo, como si fuera africano.



















...asi como pasen unos dias y dijieran la derrota tenian que darse cuenta que al arbitro habia que inhabilitarlo para siempre,fué malo con ganas. Y ...con 14 tarjetas!!! eso significa que no supo imponerse cuando empezó el juego sucio y solo expulsó un holandes cuando casi acavaba el partido. Me avergüezan los jugadores holandeses que no estubieron a la altura de una final.