La guerrilla de las FARC decretó un cese al fuego unilateral de dos meses a partir de la medianoche del lunes, al comenzar en La Habana las conversaciones de paz con el Gobierno de Colombia para poner fin a un conflicto de casi medio siglo, anunció su segundo jefe, Iván Márquez.
"El Secretariado (de las FARC) ordena a las unidades guerrilleras en toda la geografía nacional el cese de toda clase de operaciones militares ofensivas contra la fuerza pública y los actos de sabotaje contra la infraestructura pública y privada", señaló Márquez al leer un comunicado a la prensa.
Varias horas después, el ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, respondió diciendo que el Ejército mantendría sus operaciones contra las FARC durante las pláticas de paz, tal como lo había declarado antes el presidente Juan Manuel Santos.
El jefe guerrillero anunció la decisión de las FARC momentos antes de que comenzaran las pláticas de paz en el Palacio de Convenciones de La Habana, a las que no se permitió el ingreso de la prensa.
Márquez afirmó que esta medida unilateral de las comunistas FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) "es una contribución decidida a fortalecer el clima de entendimiento necesario para que las partes que inician el diálogo alcancen el propósito deseado por todos los colombianos".
Sin embargo, el ministro Pinzón reiteró que el Ejército mantendrá sus operaciones contrainsurgentes.
"Esa es la postura muy clara que corresponde a la Fuerza Pública, seguir trabajando con toda decisión para perseguir a esos individuos que han violado todo tipo de códigos, de normas y han atentado contra la vida y la honra de los colombianos", recalcó Pinzón en una rueda de prensa.
"Ojalá cumplan con esto que han prometido, pero la realidad es que la historia muestra que esta organización terrorista nunca ha cumplido nada", aseveró.
El jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, así como el propio presidente Santos, habían declarado reiteradamente que el Ejército mantendría sus operaciones durante las conversaciones de paz.
Márquez dijo que el cese de las operaciones ofensivas de la guerrilla se extenderá "durante el periodo comprendido entre las 00:00 horas (05H00 GMT) del día 20 de noviembre de 2012 hasta las 00:00 horas del día 20 de enero de 2013".
El presidente Santos no se refirió al anuncio de las FARC en su discurso de la tarde del lunes en que rechazó el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el litigio marítimo con Nicaragua.
La decisión de las FARC fue saludada por el movimiento civil Colombianos y Colombianas por la Paz, que lidera la ex senadora Piedad Córdoba, que había propuesto públicamente a ambas partes que decretaran la tregua.
Para facilitar el diálogo de paz, las autoridades colombianas dejaron sin efecto numerosas órdenes de arresto contra los delegados de las FARC, organización que es considerada "terrorista" por Estados Unidos y por la Unión Europea.
Las conversaciones, que en esta primera etapa se prolongarán por 10 días, abordarán en primer término el espinoso tema agrario.
La concentración de la propiedad en el campo colombiano condujo al conflicto armado hace casi medio siglo, y este tema ha sido definido por Márquez como la "causa histórica de la confrontación de clases" en su país.
Además la agenda incluye otros cuatro puntos: drogas ilícitas, participación política, abandono de las armas y reparación a las víctimas.
El gobierno y las FARC anunciaron a comienzos de septiembre que iniciarían un diálogo de paz, con Cuba y Noruega como garantes y Venezuela y Chile como acompañantes, para poner fin a un conflicto que ha dejado unos 600.000 muertos, unos 15.000 desaparecidos y casi cuatro millones de desplazados.
El proceso fue lanzado formalmente el 18 de octubre en Oslo (Noruega).
El equipo negociador del gobierno lo integran de la Calle, Frank Pearl, Luis Carlos Villegas, el general en retiro del Ejército Jorge Mora, el alto Consejero de Paz Sergio Jaramillo y el general retirado de la policía Oscar Naranjo, quien llegará a La Habana este martes, según una fuente colombiana.
Por su parte, la delegación de la guerrilla está conformada, además de Márquez, por los comandantes Ricardo Téllez, Andrés París y Marco Calarcá. También se encuentra en La Habana la guerrillera holandesa de las FARC, Tanja Nijmeijer, que integra un grupo asesor.
El politólogo colombiano Fernando Giraldo dijo a la AFP que "con la declaratoria de la tregua, las FARC están buscando cierto protagonismo político y colocan en una posición incómoda al gobierno. Envían un mensaje de que quieren la paz aunque no haya un cese el fuego bilateral".
"Las FARC no quieren un proceso de paz que pase en silencio. Esa decisión es riesgosa. Plantea un problema a partir del momento en que se produzca el primer hecho de confrontación militar, porque si se ataca a la guerrilla se supone que ésta tiene el legítimo derecho a defenderse y comenzará entonces una discusión sobre quién comenzó", agregó el profesor de la Universidad Javeriana de Bogotá.
Las negociaciones en La Habana buscan poner fin a un conflicto de casi medio siglo, en el que además de las FARC -la guerrilla más grande de Colombia con unos 9.200 combatientes-, intervienen el guevarista Ejército de Liberación Nacional (ELN), bandas criminales y de narcotráfico.
El ELN, que tiene unos 2.500 combatientes, anunció hace una semana que planea sumarse al diálogo.
© ANP/AFP














