El ex presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, acusado de crímenes contra la humanidad cometidos durante la crisis postelectoral (2010-2011), compareció este lunes por primera vez ante la Corte Penal Internacional (CPI).
"Me arrestaron el 11 de abril de 2011 bajo las bombas francesas", declaró Gbagbo, de 66 años, primer ex jefe de Estado entregado al CPI, tras presentarse poco después de iniciada la audiencia.
"El ejército francés se encargó de la tarea", añadió, ante la jueza Silvia Fernández de Gurmendi, que presidía la audiencia.
Al ser interrogado por la magistrada sobre sus condiciones de detención, Gbagbo dijo que las mismas eran "correctas", pero, agregó, "las condiciones en que se me arrestó no fueron tan correctas".
"Unos cincuenta tanques franceses rodeaban la residencia (presidencial), mientras los helicópteros bombardeaban", afirmó el ex mandatario, quien llevaba un traje de color oscuro, una camisa blanca y una corbata azul.
"Vi morir delante de mí a mi ministro de Interior", continuó. "Mi hijo mayor está aún detenido en Costa de Marfil, no sé por qué se lo detuvo, quizás porque es mi hijo", añadió.
En esta comparecencia inicial, en La Haya, tras comprobar su identidad, los jueces tenían que asegurarse de que se le hubiera informado claramente de los cargos que se le imputan y de los derechos que le reconoce el Estatuto de Roma, el tratado fundador de la CPI.
Gbagbo, detenido hasta la semana pasada en Costa de Marfil, fue encarcelado el miércoles pasado en el centro de detención de la CPI, con sede en La Haya.
"Vine sin nada, salvo mi camisa y mi pantalón, sin nada", contó el ex jefe de Estado asegurando que no se le dijo nada sobre su traslado a Holanda.
El fiscal saliente de la CPI, Luis Moreno-Ocampo, aseguró en una entrevista telefónica con la AFP luego de la audiencia que el traslado de Gbagbo estuvo "bajo la responsabilidad del gobierno marfileño".
Una nueva audiencia para confirmar las acusaciones, una etapa preliminar, antes de un posible juicio, se iniciará el 18 de junio próximo, indicó la jueza.
Unos veinte marfileños, simpatizantes del ex presidente, radicados en Holanda, Francia o Bélgica, se manifestaron hacia mediodía delante del edificio de la CPI, constató una periodista de la AFP.
"Estamos aquí para apoyar a nuestro presidente, elegido democráticamente por el pueblo de Costa de Marfil", declaró a la AFP Abel Naki, presidente del Congreso por el Renacimiento Marfileño y Panafricano (CRI, con sede en París). "Este procedimiento es ilegal. Fue llevado a cabo de un modo colonialista", añadió.
La entrega de Gbagbo al CPI se produce pocos días antes de las elecciones legislativas del 11 de diciembre, mientras sigue la reconciliación entre sus partidarios y los del nuevo presidente Alassane Ouattara.
Detenido desde abril en una residencia en Korhogo (norte de Costa de Marfil), Gbagbo recibió el martes una orden de arresto de la CPI, ocho meses después de que se desencadenara una violenta crisis en el país.
A Gbagbo, primer jefe de Estado entregado a la Corte, que entró en funciones en 2002, se le imputan crímenes contra la humanidad: asesinato, violación, actos inhumanos y persecución cometidos entre el 16 de diciembre de 2010 y el 12 de abril de 2011, tras las elecciones celebradas en su país.
La negativa de Gbagbo, de 66 años, a ceder el poder a su rival Alassane Ouattara, llevó al país a un estallido de violencia que causó 3.000 muertos.
© ANP/AFP


















