Cientos de ex miembros del Ejército de Nicaragua cerraron este miércoles el paso a la capital, en el noroeste, para presionar al gobierno de Daniel Ortega a cumplir acuerdos suscritos tras ser licenciados luego del fin de la guerra en 1990.
Al menos 1.000 manifestantes ocuparon una carretera para exigir a los diputados la aprobación de un proyecto de ley que contempla una indemnización económica y la entrega de beneficios sociales, en su calidad de desmovilizados del Ejército.
El cierre de la vía, cerca del municipio de Ciudad Sandino, 15 kilómetros al noroeste de Managua, impedía la tarde de este miércoles el tráfico de vehículos hacia y desde la capital.
"Esto va en escalada, se lo estamos advirtiendo, vamos por otras carreteras", si no hay respuesta a las demandas que por años se han incumplido a ese sector, dijeron dirigentes de la protesta.
Los ex militares culparon a los diputados por "cualquier cosa que pase", ya que congresistas se negaron a reunirse con una delegación de ellos para revisar la iniciativa de ley que negociaron el año pasado con el gobierno, para incorporar los beneficios.
Los reclamos económicos y sociales de los desmovilizados se arrastran desde 1990, cuando el gobierno de la ex presidenta Violeta de Chamorro (1990-1997) emprendió la reducción del Ejército tras el fin del conflicto armado de la década de 1980, según el líder de la protesta, Carlos Ramírez.
"Disciplinadamente como militares que somos hemos venido esperando que se nos cumplan los acuerdos y ahora que el presidente (Daniel) Ortega está en el poder nuevamente esperamos que lo haga", indicó Ramírez.
© ANP/AFP


















