El ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt, de 85 años, compareció este jueves por primera vez ante la justicia para rendir declaración por una acusación de genocidio perpetrado durante su gobierno de facto (1982-1983).
Tras su arribo a la Corte Suprema de Justicia en la capital, la titular del Juzgado Primero de Alto Riesgo, Patricia Flores, abrió la audiencia y solicitó a los fiscales del Ministerio Público que procedieran a leer a Ríos Montt los delitos que le imputan.
Esta es la primera vez que el dictador presenta su declaración ante un juzgado y lo hace 12 días después de que perdiera la inmunidad que tenía como diputado, al iniciar la nueva legislatura del Congreso el pasado 14 de enero.
Después de escuchar a las partes, Flores resolverá si vincula o no a un proceso al ex jefe de Estado y si es enviado a prisión preventiva. En la Plaza de los Derechos Humanos, en las afueras de la sede de la Corte de Justicia, decenas de activistas de derechos montaron murales, esquelas de masacres, un ataúd y la leyenda: "Impunidad ni ayer ni hoy".
En tanto, familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos encendieron velas y colocaron imágenes de sus seres queridos.
Ríos Montt, que gobernó con mano de hierro, y miembros de su alto mando son acusados desde 2000 por la Asociación Justicia y Reconciliación de haber ordenado masacres en poblaciones indígenas durante la guerra que sufrió el país, de 1960 a 1996, y que dejó 200.000 muertos o desaparecidos.



















