El yerno del Rey de España, Iñaki Urdangarin, hombre de negocios y campeón de balonmano que se encuentra en el centro de un escándalo sin precedentes, era esperado este domingo por segundo día consecutivo a declarar ante un juez de Mallorca, Islas Baleares, en el marco de una investigación sobre corrupción.
Urdangarin, con traje azul y corbata verde, llegó a pie, igual que la víspera, al tribunal de Palma de Mallorca, como simple ciudadano, y no en coche como le había autoridazado la justicia a título excepcional.
A lo largo del sábado, el duque de Palma respondió a las preguntas del juez de instrucción José Castro, quien le interroga sobre el destino de fondos públicos entregados al Instituto Nóos, una organización sin fines de lucro, que presidió entre 2004 y 2006, y sobre la contabilidad de otras empresas a su nombre. A su llegada al tribunal el sábado, Urdangarin dijo que quería "demostrar su inocencia".
Medallista olímpico de balonmano casado en 1997 con la infanta Cristina, la hija menor del rey Juan Carlos y de la reina Sofía, el duque de Palma, de 44 años, está acusado, junto con otros socios, de haber desviado fondos públicos pagados al Instituto Nóos por los gobiernos regionales de las Baleares y Valencia para la organización de acontecimientos deportivos.
La investigación, la primera de este tipo que salpica a la familia real española, está en fase de instrucción. Esta podría durar varios meses, al término de los cuales el juez decidirá si ha lugar o no a abrir un juicio.
© ANP/AFP


















