El salafismo, al cual dice pertenecer el partido egipcio Al Nur, que progresó en su primera participación en las elecciones, es una corriente severa del islam sunita basada en una interpretación estricta y literal del Corán.
El salafismo es una escuela fundamentalista sunita que se dedica principalmente a copiar la forma de vida de los 'salaf', "los ancestros piadosos" (Mahoma y sus compañeros) en lengua árabe.
Los salafistas, adeptos de una lectura literal, imitan fundamentalmente la forma de vestirse de los 'salaf' y llevan, al igual que ellos, una larga barba, con el bigote afeitado. Las mujeres visten el niqab, que cubre integralmente su cuerpo y su rostro, revelando únicamente los ojos.
Preconizan la aplicación integral de la 'sharia' ('ley islámica') con la separación estricta de los sexos, y como se consideran los representantes del "verdadero" islam, llaman a purificar esta religión de toda influencia extranjera.
Rechazan las cuatro escuelas tradicionales del derecho musulmán y se inspiran únicamente en el Corán y la Suna, la tradición profética.
Son conservadores en su comportamiento, en las cuestiones sociales y las costumbres, pero relativamente liberales a nivel económico.
El principal teórico de este movimiento es Mohamed Ibn Abdel Wahab. Su doctrina, el 'wahabismo', fundada en el siglo XVIII, está vigente en reino ultraconservador saudita, donde surgió.
Tradicionalmente, los salfistas se mantienen apartados de la política, pues consideran que la democracia y las elecciones son invenciones humanas no conformes con la ley divina. Los salafistas egipcios se apartaron de esta interpretación para presentarse a las legislativas.
© ANP/AFP


















