El jefe del partido griego de izquierda radical, Alexis Tsipras, fue recibido este martes por el jefe del Estado Carolos Papulias, que debe confiarle el mandato de formar un gobierno de coalición después de las legislativas del domingo, según las imágenes de la TV pública.
Tsipras, cuyo partido hizo saltar la sorpresa el domingo al obtener el segundo lugar por delante de los socialistas del PASOK, tiene tres días para establecer alianzas con otros partidos para formar un gobierno de coalición.
Teniendo en cuenta la composición aritmética del nuevo Parlamento, esta misión parecía imposible, y el país que sigue hundiéndose en la crisis, podría verse obligado a organizar nuevas elecciones en junio, estiman la mayoría de los analistas.
Después de que el líder conservador Antonis Samaras fracasara el lunes en formar una mayoría anti-austeridad, Tsipras, benjamín de la escena política griega, recibió, como prevé la Constitución, un mandato exploratorio de tres días para formar un nuevo gobierno.
Salido de las urnas como el principal partido de oposición en Grecia después de haber triplicado sus resultados con respecto a los de 2009, el Syriza, de Alexis Tsipras, enfrentado a la Nueva Democracia y el Pasok, los viejos partidos pulverizados, hizo una campaña totalmente opuesta a la austeridad y solicitando el cese del pago de una parte de la deuda.
El Syriza demanda una renegociación del plan de saneamiento de la economía del país y de los acreedores como la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La sorpresa que provocó el domingo traduce un claro crecimiento de la izquierda en el país, a pesar de la entrada al Parlamento del partido de extrema derecha de obediencia neo-nazi Aurora Dorada (Chryssi Avghi).
Tsipras, que rechaza las condiciones "bárbaras" de acceso a los préstamos internacionales fijados por los acreedores del país, la UE y el FMI, excluyó de entrada formar un gobierno con fuerzas anti-austeridad que no sean de izquierda y, sobre todo, conversar con Aurora Dorada.
La única posibilidad para formar un gobierno reuniendo a todos los que se oponen a la austeridad -que dispone de exactamente de 151 escaños de los 300- debería considerar a Aurora Dorada, que conquistó 21 diputados.
Las divisiones entre los tres partidos de izquierda, que en total reúnen a 97 diputados, frena también la posibilidad de una alianza y el partido comunista KKE ha excluido desde ya toda alianza de gobierno.
"El país se dirige hacia la catástrofe. Si no hay un gobierno de unidad nacional en los próximos días, parece inevitable que haya nuevas elecciones (...) en junio y la victoria del bloque extremo anti-rigor de Tsipras es evidente", advirtió el diario liberal Kathimérini en su editorial de este martes.
"Los partidos pequeños que hicieron campaña contra el memorándum (el acuerdo con los acreedores del país) no se unirán jamás con los dos partidos (que apoyaban la austeridad), probablemente vamos a volver a las elecciones", declaró a la AFP Spiros Rizopulos, que dirige una sociedad de comunicación.
"Vamos a utilizar todas las posibilidades para lograr un acuerdo, primero con las fuerzas de izquierda", aseguró sin embargo Alexis Tsipras.
© ANP/AFP














