El socialista José Luis Rodríguez Zapatero asiste a su última Cumbre Iberoamericana como jefe del Gobierno español, en una despedida con grandes ausencias, en plena crisis europea y a semanas de una previsible derrota de su partido en las elecciones anticipadas del 20 de noviembre.
Zapatero participará este viernes y el sábado en la XXI Cumbre Iberoamericana de Asunción, a la que no asistirán varios de los grandes líderes de la región, entre ellos la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff; su homóloga argentina, Cristina Kirchner, y el presidente venezolano, Hugo Chávez.
Tampoco estarán presentes en este foro promovido por España desde el año 1991 el presidente colombiano, Juan Manuel Santos; el de Cuba, Raúl Castro, o el de Nicaragua, Daniel Ortega, y no están descartadas deserciones de última hora.
Aunque sus ausencias quedaron justificadas por motivos de agenda -o de salud, en el caso de Chávez -, analistas apuntan al desinterés de estas cumbres y a la pérdida de influencia de España en la región, si bien sigue habiendo una gran presencia de intereses económicos en la región a través de grupos como Telefónica o el Banco de Santander.
"Es comprensible (las ausencias). El proyecto iberoamericano no cuaja. Además, España ha perdido mucha influencia en la región en los últimos años debido a la crisis económica", explicó Bernardino Cano, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Asunción.
"(Zapatero) está dedicándose más a resolver los asuntos internos, como los problemas de financiación", dijo Cano del presidente del Ejecutivo español, quien aterrizaba en la capital paraguaya desde Bruselas pocas horas después del maratoniano Consejo Europeo del miércoles en el que el bloque comunitario logró acordar un fondo de ayuda de un billón de euros para salvar al euro.
Justamente a causa de la crisis, y al revés de lo que solía ocurrir en años anteriores, el Gobierno español no presentará ningún plan de ayuda al desarrollo en esta edición.
Zapatero, que asumió el poder en 2004 con la esperanza de mejorar las relaciones con los países de América Latina tras los tensos años de Aznar con países como Venezuela, promovió una regularización masiva de inmigrantes ilegales en España.
"Las relaciones de España y América Latina fueron mejores con Zapatero que con Aznar, pero la crisis obligó a España a ocuparse de otros asuntos mientras en América Latina crecían nuevas influencias" como China, opinó por su parte David Fleischer, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Brasilia.
El presidente del Gobierno español, que no asistió el año pasado a la Cumbre Iberoamericana celebrada en Mar de Plata (Argentina), tendrá la oportunidad de despedirse de Rousseff y Kirchner en la cumbre del G20, de las principales economías del mundo, que se celebra la semana que viene en Cannes (Francia).
La delegación española, encabezada por el Rey de España, recibirá el testigo de la secretaría 'pro tempore' para que el año que viene organice la cumbre en Cádiz.
Será la tercera que se celebre en suelo español, después de la de Madrid, en 1992, y la de Salamanca, en octubre de 2005.
© ANP/AFP


















