El ejército sirio mató y detuvo a varios combatientes extranjeros en la ciudad rebelde de Homs, indicó un responsable de las fuerzas de seguridad citado por el diario Al-Watan, cercano al poder.
"Apuntamos a todo hombre armado esté donde esté, no cooperamos con terroristas", indicó este responsable que pidió conservar el anonimato.
Las autoridades han logrado matar a varios "entre ellos, algunos de nacionalidades árabes y extranjeras" y a detener a otros en Homs (centro), ciudad bombardeada por las fuerzas del régimen desde hace ocho días.
El régimen acusa desde el inicio de la revuelta, hace 11 meses, a "bandas armadas terroristas" de causar los episodios de violencia en Siria.
"Las operaciones (del ejército) son extremadamente complejas dada la presencia de civiles que los hombres armados utilizan como escudo humano, lo cual obliga al ejército a ser prudentes para evitar la muerte de víctimas inocentes", precisa el responsable.
Más de 30 tanques del ejército sirio se dirigían este domingo a Homs, donde cuatro personas murieron por la mañana, indicó el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
En Homs, tres personas murieron en los bombardeos del barrio Baba Amr, uno de los más castigados desde el comienzo del asalto militar. Una cuarta persona murió por disparos en Bab Hud, según el OSDH, con sede en Gran Bretaña.
Desde hace ocho días, las fuerzas de seguridad sirias intentan tomar Homs, tercera ciudad del país fuertemente movilizada desde el inicio de la revuelta contra el régimen del presidente Bashar Al Asad. El Ejército Sirio Libre, que dice contar con 40.000 desertores, mantiene bolsas de resistencia en esa ciudad.
Prueba de que la ofensiva continúa, "un convoy de más de 30 tanques y vehículos blindados de transporte de tropas fue visto cerca de la ciudad de Nabk, en la provincia de Damasco, dirigiéndose a Homs", según el OSDH.
Al mismo tiempo comenzaron este domingo en una mezquita los funerales oficiales de las víctimas del doble atentado cometido el viernes en Alepo (norte). Los ataques, los primeros de este tipo en la segunda mayor ciudad del país, se cobraron al menos 28 muertos y más de 230 heridos.
En el frente diplomático, frente al bloqueo de los esfuerzos diplomáticos consecutivo al veto ruso y chino en la ONU hace una semana, la Liga Árabe llevará a cabo una serie de reuniones este domingo en El Cairo para decidir lo que se debe hacer tras el fracaso de las anteriores tentativas de solucionar la crisis.
Los países de la Liga Árabe podrían tomar decisiones importantes con la creación de un grupo de "Amigos de Siria" y la designación de un enviado especial al país, según fuentes coincidentes.
Turquía pedirá a la ONU el lanzamiento de una campaña de ayuda humanitaria para las poblaciones víctimas de la represión en Siria.
La ONU se ha mantenido hasta ahora impotente, bloqueada por un veto de Rusia a una resolución del Consejo de Seguridad de condena de la represión.
El jefe de Al Qaeda, Ayman Al Zawahiri, manifestó su apoyo a la contestación en Siria en una grabación de vídeo colgada en foros yihadistas, indicó este domingo SITE, un centro estadounidense de vigilancia de webs islamistas. Zawahiri pide a los musulmanes de Turquía, Jordania y Líbano que apoyen la rebelión y derriben el régimen actual, que tilda de anti-islamista.
Siria, de mayoría sunita, está gobernada desde hace 40 años por el clan Asad, del clan minoritario alauita. Su vecino libanés es un país multiconfesional sujeto a las tensiones religiosas que vivió una devastadora guerra civil de 1975 a 1990.
El papa Benedicto XVI lanzó este domingo un "llamamiento urgente para que se ponga fin a la violencia y a la sangre vertida" en Siria e instó a las autoridades de este país a que privilegien la vía del "diálogo" y "la paz".
En su oración dominical del Angelus, Benedicto XVI aseguró que sigue "con mucha aprensión los episodios de violencia dramática y creciente en Siria".
El Papa aseguró que "es urgente responder a las legítimas aspiraciones de los diferentes componentes de la nación, así como a los deseos de la comunidad internacional, preocupada por el bien común de toda la sociedad y de la región".
Benedicto XVI se dirigió de manera firme al régimen del presidente Bashar Al Asad para rogarle que tenga en cuenta las peticiones interiores y exteriores, en un contexto regional marcado por el conflicto israelo-palestino y la 'Primavera árabe'.
"En los últimos días, esta violencia provocó numerosas víctimas y yo rezo por ellas, entre las que hay algunos niños, por los heridos y por todos aquellos que sufren un conflicto cada día más preocupante", agregó.
"Renuevo un llamamiento urgente para que se ponga fin a la violencia y a la sangre vertida" e "invito a todo el mundo y en primer lugar a las autoridades políticas de Siria a privilegiar la vía del diálogo, la reconciliación y el compromiso en favor de la paz", reclamó.
La posición de prudencia del Vaticano, observada ya durante el conflicto en Libia, se acentuó en el caso de Siria porque lo que está juego para los cristianos es mucho mayor allí, ante el temor a una radicalización islamista en este país tradicionalmente tolerante.
La comunidad cristiana está presente en Siria desde hace 2.000 años y la forma el 7,5% de los 20 millones de habitantes del país.
Los alauitas en el poder han tejido relaciones privilegiadas con la minoría cristiana, que teme que si el presidente Asad es forzado a abandonar el poder se produzca un escenario similar al ocurrido en Irak, donde los cristianos fueron objeto de atentados tras la caída del régimen de Sadam Husein.
© ANP/AFP


















